Esta reflexión no tiene nada de sorprendente para esta apacible localidad -situada cerca de Taroudant-, de donde fluye un producto marroquà emblemático cuya reputación supera las fronteras.
Sin embargo, aunque el azafrán Label Taliouine ha adquirido una notoriedad mundial, ciertamente no está a salvo de las dificultades propias de otros sectores agrÃcolas, especialmente en términos de estructuración y comercialización.
La zona de Taliouine es el centro de producción de azafrán en el Reino. Allà opera desde hace mucho tiempo la cooperativa Souktana, estructura emblemática y escaparate del sector en materia de comercialización de esta especia, pero también de mejora de la calidad de producción.
En una declaración a la MAP, el director general de la cooperativa, Driss Samih, no termina de enumerar las virtudes y beneficios de este producto excepcional, al tiempo que señala los principales problemas que obstaculizan el auge de su cultivo.
«Marruecos es el único paÃs africano que produce un azafrán bio de calidad superior y cuyo poder colorante, comprendido entre el 228 y el 240%, supera al del azafrán cultivado en Irán (160%), primer productor mundial», precisó, añadiendo que el oro rojo de Taliouine se distingue por su color, un hermoso rojo oscuro, su fuerte olor y su sabor inigualable.
El azafrán proviene de la flor del Crocus sativus, una planta malva y bulbosa perteneciente a la familia de las iridáceas. La corola contiene estambres amarillos asà como tres largos estigmas rojos. Una vez secos, estos estigmas dan el azafrán.
El oro rojo necesita un suelo especial y depende en gran medida de los azares climáticos: exige un verano cálido entre 30 y 40 grados y un invierno húmedo y frÃo, a condición de que la temperatura no sea inferior a 15 grados.
La cosecha tiene lugar entre mediados de octubre y mediados de noviembre y se concentra en una duración de dos a tres horas, al amanecer, para que los estigmas no sean marchitados por el sol. Estos deben ser recolectados muy rápidamente para evitar el aplastamiento de las flores.
La recolección, diaria y a mano, requiere mucho trabajo, lo que justifica su precio exorbitante.
Según el patrón de «Souktana», el precio de venta oscila entre 12.000 DH/KG para el azafrán a granel y 100.000 DH/KG para la primera elección. Se necesitan unas 230.000 flores para obtener un kilo de esta especia, precisó.
Uno de los principales motores de la economÃa local, el cultivo y la comercialización del azafrán, siguen enfrentándose a problemas de orden organizativo y de distribución, pero también a prácticas fraudulentas, aunque la actividad conserva siempre su carácter auténtico.
Según Samih, el azafrán es uno de los productos alimentarios más adulterados después del alcohol: los métodos son diversos y variados, desde la utilización de estigmas de flores similares en apariencia hasta el aumento de peso de la especia mediante la adición de un aceite, lo que le da un sabor ligeramente dulce.
Nunca se debe comprar azafrán en polvo, sino en filamentos (entero), aconseja, con estigmas finos, largos y de color rojo oscuro. El olor debe ser fuerte y los estigmas deben teñir los dedos.
El director general de la cooperativa lamentó, por otra parte, la falta de estructuración del sector, que se ha vuelto imperiosa para que sea competitivo frente al azafrán iranÃ, asà como la ausencia de un referencial de precios y de un pliego de condiciones preciso para los explotadores, con el fin de valorizarlo mejor.
Un estudio habÃa puesto de manifiesto la existencia de una red informal de intermediarios y corredores, que opera como relevo entre los productores de estigmas y los compradores marroquÃes, comerciantes (importadores-exportadores) y los tenderos en las grandes ciudades, principalmente en Casablanca.
En cuanto a las exportaciones, Samih informó de que rondan el 98% de la producción, siendo los principales clientes España, los Estados Unidos de América y Francia.
Según él, «el precio varÃa entre 2,3 euros/gramo para el azafrán a granel y 10 euros/gramo para el azafrán envasado. El envase está adaptado al producto y responde a las normas de los paÃses de la zona euro».
Por otra parte, saludó los esfuerzos desplegados por el Ministerio de Agricultura para promover el azafrán marroquà y conquistar nuevos mercados, a través de la organización de salones a los que son invitados operadores internacionales. Citó, entre otros, el Salón Internacional de la Agricultura en Marruecos y el festival del azafrán de Taliouine, iniciativa que calificó de «muy interesante pero parcialmente aprovechada».
En el marco del Plan Marruecos Verde, se ha puesto en marcha un proyecto para el desarrollo del azafrán en beneficio de los agricultores de Taliouine, con el fin de permitir la intensificación y la rehabilitación de los azafranales existentes, asà como la extensión de las superficies plantadas y la instalación de un sistema de riego localizado.
A este respecto, Samih precisó que la generalización de los goteros y la subvención de los bulbos y semillas no dejarán de contribuir al aumento de la producción y de la productividad para que alcance de 6 a 8 kg/ha, es decir, una producción anual de 10 toneladas.
El proyecto tiende también a revalorizar la producción, el encuadramiento y la asistencia técnica de los beneficiarios mediante la mejora de los ingresos de los agricultores y la creación de empleos estables.
Estas acciones se vieron coronadas con la creación de la Casa del Azafrán, una estructura dotada de espacios dedicados a las cooperativas, un laboratorio, salas de clasificación y un museo de artÃculos y productos del sector.
Sin embargo, queda mucho por hacer para hacer emerger un verdadero mercado nacional del azafrán y hacer el producto más accesible a los clientes tanto nacionales como internacionales. «Es hora de que el azafrán, un producto de calidad que es nuestro orgullo y nos permite diferenciarnos de otras naciones, deje de ser considerado un producto de lujo y sea accesible para todos», deseó Driss Samih.
MAP

