7 provincias. Una prefectura.
De los cuales 581 558 hogares en zona urbana y 604 307 en zona rural.
La región de Marrakech-Safi es una de las doce divisiones administrativas de Marruecos, establecida formalmente mediante el decreto n.º 40.15.2 del 20 de febrero de 2015. Con una población de 4 892 393 habitantes según los datos de 2024, esta región se posiciona como uno de los motores culturales y económicos más dinámicos del país, integrando una diversidad geográfica que abarca desde las cumbres del Alto Atlas hasta las costas del océano Atlántico.
La estructura administrativa de la región es amplia y diversa, permitiendo una gestión equilibrada entre los centros urbanos y las zonas rurales. La región se organiza en una prefectura y siete provincias:
La riqueza de Marrakech-Safi reside en su capacidad para preservar tradiciones milenarias mientras se abre al mundo. La región es un crisol donde convergen la cultura amazigh, las tradiciones árabes y las influencias atlánticas. Cada provincia aporta un matiz distinto: desde la artesanía de la cerámica en Safi hasta la música y el arte que definen la identidad de Essaouira, pasando por la arquitectura monumental que caracteriza a Marrakech.
La diversidad paisajística es, sin duda, uno de los mayores activos de la región. Los visitantes pueden transitar en pocas horas desde los paisajes áridos y las llanuras fértiles hasta las imponentes montañas del Alto Atlas, que actúan como una barrera natural y un refugio de biodiversidad. Hacia el oeste, el paisaje se transforma radicalmente al encontrarse con el océano Atlántico, ofreciendo costas escarpadas y playas que han moldeado la vida de las comunidades locales durante siglos.
Para quienes deseen explorar la región, es fundamental comprender su extensión. Marrakech actúa como el nodo central de comunicaciones, facilitando el acceso tanto a las zonas montañosas de Al Haouz como a las ciudades costeras de Safi y Essaouira. La infraestructura regional permite conectar estos puntos de interés, ofreciendo al viajero la posibilidad de experimentar la dualidad entre el bullicio de las ciudades imperiales y la serenidad de las zonas costeras y rurales.
La región de Marrakech-Safi no es solo un destino turístico, sino un territorio vivo que invita a descubrir la profundidad de la historia marroquí, la hospitalidad de sus gentes y la majestuosidad de sus entornos naturales, consolidándose como una parada esencial en cualquier recorrido por el Reino.