Noticias
25 Nov 2012
4 min de lectura
Las autoescuelas patinan
Monitor de autoescuela, he aquí un oficio al que incumben grandes responsabilidades. Sin embargo, se constata en la práctica mucha falta de seriedad en la profesión, compra de permisos, autoescuelas vetustas… muchos males afectan, hoy, a la profesión. ¿Qué hay de cierto y cómo trabajan estos profesionales?
Es conocido, los candidatos al permiso de conducir tienen que tratar con dos monitores, uno para el aprendizaje del Código de la circulación y otro para la práctica de la conducción. Si el trabajo del primero es relativamente fácil (salvo con las personas analfabetas, para las cuales es necesario desplegar tesoros de paciencia). No ocurre lo mismo con el segundo: sobre el terreno, el monitor de conducción debe en principio pasar con cada candidato media hora por sesión. En la realidad, «solo le dedica de 15 a 20 minutos», testimonia un monitor de profesión. Es difícil hacerlo mejor cuando se sabe que a menudo está obligado a tomar a 25 o 30 personas en el mismo día. «Los clientes salen perjudicados. No aprenden realmente a conducir, sino solo lo justo para pasar el examen»: por tanto, aparcamiento, media vuelta, entrada en garaje y marcha atrás, principalmente. Razón invocada, los jefes…
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