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Marrakech (en árabe: مراكش Murrākush), conocida como la Perla del Sur o Puerta del Sur y como la Ciudad Roja u Ocre, es...

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Actividades reales 18 Jun 2013 8 min de lectura

S.M. el Rey Mohammed VI dirige un mensaje a la Conferencia diplomática para la facilitación del acceso de los deficientes visuales a las obras publicadas

Su Majestad el Rey Mohammed VI ha dirigido un mensaje a los participantes en los trabajos de la Conferencia diplomática para la conclusión de un tratado destinado a facilitar el acceso de los deficientes visuales y de las personas con dificultades de lectura de textos impresos a las obras publicadas, que se abrieron el martes por la mañana en el Palacio de Congresos en Marrakech.
S.M. el Rey Mohammed VI dirige un mensaje a la Conferencia diplomática para la facilitación del acceso de los deficientes visuales a las obras publicadas

He aquí el texto íntegro de este mensaje cuya lectura fue dada por el ministro de Comunicación, Portavoz del Gobierno, Mustapha El Khalfi. «Alabanza a Dios, Oración y saludo sobre el Profeta, su familia y Sus compañeros.

Excelencias, Señoras

y Señores,

Es para Nosotros un motivo de alegría que Marruecos acoja esta conferencia diplomática de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI). Nos complace, en esta ocasión, desear la bienvenida a nuestros huéspedes procedentes de los Estados miembros de esta prestigiosa organización, a los responsables de la OMPI y a los representantes de las organizaciones regionales e internacionales, así como a los diferentes actores de la sociedad civil y del sector privado. Nos felicitamos de su elección de celebrar esta Conferencia diplomática de la OMPI por primera vez en un país del Sur, árabe y africano, y más precisamente en Marrakech, que ha albergado tantas conferencias internacionales importantes. Nos sentimos también sensibles a ello porque esta Conferencia reviste una importancia tanto mayor cuanto que está dedicada a un noble objetivo, en este caso la adopción de un Tratado internacional sobre las limitaciones y excepciones destinadas a facilitar el acceso de los deficientes visuales y de las personas con dificultades de lectura de textos impresos a las obras publicadas protegidas por los derechos de autor.

En esta ocasión, queremos rendir homenaje al director general de la OMPI, el señor Francis Gurry, por los grandes esfuerzos y las valiosas iniciativas que emprende para reforzar la acción internacional en el ámbito de la propiedad intelectual, y para asegurarle mayor equilibrio y eficacia. Dirigimos nuestros vivos agradecimientos a todos los que han contribuido o contribuyen todavía a hacer justicia a todo un sector de los deficientes visuales a través del mundo. Nuestros agradecimientos se dirigen también a los gobiernos y a las partes interesadas, de los países del Norte como de los países del Sur, que se reúnen hoy en Marrakech para dar cuerpo a este noble designio. Excelencias, Señoras, Señores,

No ignoran que más de 300 millones de personas están afectadas por deficiencia visual en el mundo, de las cuales 45 millones, según las estadísticas de la OMS, son ciegas, y su número corre el riesgo de duplicarse de aquí a 2020. De ahí la importancia de su conferencia y la pertinencia del timing de la adopción del Tratado de Marrakech. En efecto, esperamos de él el primer texto internacional en los anales de la OMPI que prevé excepciones y limitaciones excepcionales al derecho de autor. Será el primero de su género en el dispositivo jurídico-doctrinario, relativo al derecho de autor.

Les invitamos pues a medir el alcance de las esperanzas legítimas y de las expectativas vinculadas al Tratado, que debe ser aprehendido bajo la óptica de los derechos del Hombre. En efecto, los ciegos y deficientes visuales, víctimas de su discapacidad y de su incapacidad de disfrutar plenamente de su derecho de acceso a las diferentes obras multidisciplinares protegidas, seguirán privados de su derecho a la igualdad en este ámbito. La preservación de su dignidad humana pasa imperativamente por la necesidad de trascender su discapacidad y de contribuir a su desarrollo personal.

No tenemos duda de que la adopción esperada del Tratado internacional hará historia como un hito de los más radiantes en la historia de la OMPI, no solo porque representará una legislación nueva civilizada, sino también debido a su noble alcance humano que traduce claramente nuestra voluntad común de hacer prevalecer los valores auténticos de ayuda mutua y de solidaridad humana.

A este respecto, saludamos el enfoque jurídico-moral en el que se inscribe esta iniciativa histórica. Guardamos en el espíritu los valores sublimes que presiden el espíritu de este tratado. Reposan sobre los principios de no discriminación, de igualdad de oportunidades y de integración, así como la garantía de una participación plena y efectiva de los discapacitados, no solo como partes interesadas en la vida social, sino también como actores mayores en el esfuerzo de desarrollo económico de sus países respectivos. En efecto, según las estadísticas de las organizaciones internacionales, la deficiencia visual está grandemente vinculada a situaciones sociales y económicas desfavorables. El 90% de los ciegos en el mundo se encuentran en los países en desarrollo, de los cuales una gran mayoría en el continente africano. De ahí el imperativo de poner todo en marcha para levantar las trabas a su integración en las obras de desarrollo sostenible, de modo que se beneficien de los mismos derechos que los demás en lo que concierne al acceso al saber y a la información.

Este Tratado de las excepciones es más que un acto de solidaridad internacional, es un instrumento innovador en el marco de la cooperación Norte-Sur y Sur-Sur. Más aún, es susceptible de hacer de estos deficientes visuales ciudadanos iguales en derechos y actores que contribuyan, de forma concreta, al desarrollo de su país, trascendiendo sus discapacidades y trabajando por su propio desarrollo. El consenso sobre el Tratado de Marrakech, que Nosotros llamamos de nuestros deseos, permitirá aseguradamente reparar el olvido cometido durante la definición de los Objetivos del Milenio para el Desarrollo, y reparado en 2010 por la Declaración ministerial sobre la puesta en marcha de los OMD. Es decir la importancia de este futuro Tratado, no solo como instrumento de la OMPI, sino también como hito para la integración de los derechos de los ciegos y deficientes visuales en la agenda post 2015 de los Objetivos del Milenio para el Desarrollo. Excelencias, Señoras

y Señores,

Al acoger esta Conferencia, Marruecos quiere marcar su adhesión efectiva a todas las iniciativas y gestiones consagradas a los nobles objetivos de este proyecto de Tratado. De más, reafirma suscribir plenamente los esfuerzos desplegados por la OMPI en el marco de la armonización de las legislaciones nacionales con vistas a adoptar un Tratado que prevea limitaciones y excepciones relativas a la utilización de obras protegidas por el derecho de autor, en favor de los ciegos y deficientes visuales.

Nuestro país ha acordado, desde hace años, una gran importancia a la causa de las personas en situación de discapacidad, especialmente las personas deficientes visuales y los ciegos. A nivel nacional, Marruecos se ha, en efecto, comprometido en una gran obra de reforma que apunta a la integración plena y entera de las personas ciegas y deficientes visuales en la sociedad. Así, Nuestro país ha tomado, muy pronto, medidas en favor de esta comunidad al adoptar, en 1980, una ley relativa a la protección social de los ciegos y de los débiles de vista. Esta prevé, entre otras, la puesta en marcha de programas especiales para la formación y la educación de los deficientes visuales con vistas a asegurar su integración y su reinserción social, profesional y cultural.

En esta ocasión, queremos rendir un homenaje apoyado al compromiso y al dinamismo del tejido asociativo marroquí, que trabaja por la integración, la educación y la promoción de esta comunidad. Saludamos más particularmente la acción noble y responsable que la Organización Alauita para la Protección de los Ciegos lleva incansablemente en este ámbito. A nivel internacional, Marruecos ha estado entre los primeros países en haber adherido sin reserva a la Convención relativa a los derechos de las personas con discapacidad y a su Protocolo facultativo, en 2007. Conforme a sus obligaciones internacionales en la materia, y en el marco de Nuestra benevolente y constante solicitud respecto a este segmento de la población marroquí, una estrategia nacional que apunta al refuerzo del arsenal jurídico pertinente ha sido puesta en marcha. Es en este contexto en el que se inscribe el proyecto de ley relativo a la consolidación de los derechos de las personas con discapacidad, que será sometido próximamente al Parlamento. Será confortado por la promulgación de otra ley que apunta a la promoción de la participación social de las personas en situación de discapacidad.

Por otra parte, Marruecos se regocija de estar entre los raros países en haber constitucionalizado los derechos de los discapacitados. En efecto, la nueva Constitución de 2011 ha consagrado el pleno disfrute de las personas con necesidades específicas de sus derechos fundamentales. Paralelamente, hace obligación a los poderes públicos de “elaborar y poner en marcha políticas que apunten a rehabilitar e integrar en la vida social y civil a los discapacitados físicos, sensoriomotores y mentales y facilitar su disfrute de los derechos y libertades reconocidos a todos”. Excelencias, Señoras

y Señores,

La comunidad internacional en general y los Estados miembros de la OMPI en particular tienen la obligación moral de levantar todos los obstáculos al acceso de los ciegos y deficientes visuales a la cultura, a la ciencia, a las nuevas tecnologías y a los soportes de la información y de la comunicación.

Así, en la era de la globalización, su Conferencia diplomática podrá contribuir a dar a esta mundialización un rostro humano al adoptar el Tratado internacional para el cual están reunidos hoy en Marrakech, y que permitirá a esta comunidad descubrir, explorar y explotar las obras universales del saber. Es también haciéndola beneficiar de las excepciones previstas a este efecto como este tratado dará la oportunidad a esta comunidad de participar en el enriquecimiento del patrimonio universal del saber y del conocimiento.

Deseamos de nuevo la bienvenida a los participantes en esta importante conferencia en su segundo país, Marruecos, así como una agradable estancia en Marrakech, símbolo de apertura y tierra de diálogo entre las civilizaciones. Imploramos también al Altísimo que corone sus negociaciones de éxito. Wassalamou alaikoum warahmatoullahi wabarakatouh».

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