«Alabado sea Dios, la oración y la paz sean con el Profeta, su familia y sus compañeros, Señor Presidente de la Conferencia, Excelencias, Señoras, Señores, Nos es grato dirigirnos a las participantes y a los participantes en la Conferencia de la State Legislative Leaders Foundation, Estados Unidos de América. Deseamos a nuestros huéspedes la bienvenida al Reino de Marruecos, y a Marrakech, símbolo de apertura y espacio de diálogo entre las civilizaciones. Queremos, en esta ocasión, expresar a los honorables miembros de la Fundación nuestro vivo agradecimiento por haber elegido a Marruecos para acoger los trabajos del Foro Transatlántico. Se trata de la mayor manifestación de este tipo, organizada por su fundación, y que se celebra por primera vez en su historia en un país africano y árabe. Queremos también saludar la labor realizada por esta fundación como organización independiente no partidista, que trabaja en la formación y el acompañamiento de los altos responsables en sus misiones legislativas dentro de los consejos parlamentarios, en los diferentes Estados de los EE. UU., especialmente en lo que respecta a los presidentes de los Senados y de las Cámaras de Representantes y los jefes de la mayoría y de la oposición en ambas Cámaras. Por tanto, instamos a los parlamentarios del Reino de Marruecos y a todos los representantes electos de las regiones y provincias marroquíes a reforzar las relaciones de cooperación y los intercambios de experiencias con sus honorables instituciones. Excelencias, Señoras, Señores,
Las relaciones de amistad marroquí-estadounidense no son recientes, son el fruto de relaciones históricas privilegiadas y excepcionales que hunden sus raíces en la historia secular común entre ambos países, historia que se remonta al siglo XVIII, cuando Marruecos fue uno de los primeros países en reconocer la independencia del joven Estado estadounidense en 1777.
Es, pues, con orgullo que evocamos en esta ocasión la importancia de la firma del Tratado de Paz y Amistad entre nuestros dos países en 1786. También tenemos presente el contenido de las correspondencias históricas entre el Sultán Sidi Mohammed ben Abdellah (Mohammed IV) y el Presidente George Washington. Estos intercambios sentaron las bases de relaciones muy sólidas y duraderas, fundadas en la cooperación y el respeto mutuo entre ambos países, erigiéndose así en modelo de estabilidad y de perennidad en las relaciones internacionales.
En el marco de estas relaciones seculares, constantemente renovadas, Marruecos y los Estados Unidos de América han procedido a la puesta en marcha de nuevos hitos en las excelentes relaciones que los unen. Al instaurar para ello un diálogo estratégico en septiembre de 2012, expresaron su firme determinación de trabajar por su refuerzo y desarrollo, de conformidad con la voluntad común que Nos anima, al igual que a Su Excelencia, el Presidente Barack Obama. Excelencias, Señoras, Señores,
Nos felicitamos por la importancia y la pertinencia de su elección del tema: “la democracia local y el modelo marroquí en su entorno regional”. Si bien se inscribe entre las preocupaciones de los miembros de su delegación de alto nivel, este tema está también en fase con las reformas profundas emprendidas por el Reino de Marruecos para consolidar la práctica democrática a nivel nacional y local.
Es en este contexto donde se inserta nuestra opción irreversible de reafirmar los pilares de un modelo marroquí-marroquí en materia de gobernanza local, que tiene por fundamentos la libertad, la ciudadanía, la participación, la promoción del desarrollo social y económico sostenible y la liberación de las energías creativas de las fuerzas vivas de la nación. Este enfoque se inscribe en el marco de un Marruecos moderno, apegado a su unidad nacional, a su integridad territorial y a la preservación de su identidad auténtica, unida por la fusión de sus componentes árabe-islámica, amazigh y sahariano-hassaní, una identidad rica por sus afluentes africano, andalusí, hebreo y mediterráneo, como estipula la nueva Constitución del Reino.
No consideramos la elección de la democracia local como una simple declaración de intenciones. En efecto, tras una larga experiencia de descentralización puesta en marcha en los años sesenta del siglo pasado, tras la independencia, esta opción se ha convertido hoy en una realidad constitucional tangible, ilustrada por los principios enunciados en la nueva Constitución, que ha hecho de la regionalización avanzada el fundamento de la organización territorial del Reino. No obstante las especificidades propias de la forma unitaria o federal de nuestros dos países, ambos sistemas tienen esto en común, desde el punto de vista de la administración moderna del territorio nacional, que se apoyan en el principio de descentralización a nivel de las diferentes instancias territoriales locales. Compartimos también los mismos principios fundadores de la democracia local, que están consagrados por la nueva Constitución marroquí, a saber, la libre administración, la cooperación y la solidaridad, y la garantía aportada para asegurar la participación de las poblaciones concernidas en la gestión de sus asuntos, y favorecer su contribución al desarrollo humano integrado y sostenible.
La regionalización avanzada se basa en la consolidación de los fundamentos de la democracia territorial, participativa y ciudadana, el refuerzo del zócalo cultural, social e histórico propio de las diferentes regiones de Marruecos y la promoción de sus especificidades regionales y locales respectivas. Esta dinámica se lleva a cabo en el marco del Marruecos unificado de las regiones, con lo que ello implica en términos de reforma y modernización de las estructuras del Estado y de buena gobernanza fundada en la distribución más juiciosa posible de las competencias entre el centro y las regiones, en el marco de la democracia de proximidad. Esta permite a cada región explotar sus potencialidades propias, afirmar sus particularidades y desempeñar el papel que le corresponde como verdadera palanca de desarrollo. La habilita también para hacerse cargo del proceso de desarrollo económico y social, no bajo una lógica de subordinación al Estado, sino según los términos de una asociación real con él, y con el sector privado y la sociedad civil. El objetivo último es lograr un desarrollo equilibrado y reducir las disparidades entre las diferentes regiones. Estamos determinados a asegurar una puesta en marcha plena y entera de estos principios, de modo que la regionalización avanzada se extienda a todas las regiones del Reino, con, en primer lugar, las provincias del Sahara marroquí. A este respecto, no dejaremos de reafirmar nuestro apego al proceso de la ONU para el arreglo del conflicto regional artificial en torno al Sahara marroquí, sobre la base de nuestra iniciativa audaz de autonomía, en el marco de la soberanía, de la unidad nacional y de la integridad territorial del Reino. Se trata de la iniciativa cuya seriedad y credibilidad ha saludado la comunidad internacional en apreciación de su esencia democrática. Además de la consagración de los derechos humanos, esta se traduce en la garantía de una amplia gestión, por parte de las poblaciones de la región, de sus asuntos locales.
Citemos también el alcance estratégico inherente a esta iniciativa, que tiende a realizar el desarrollo y la integración magrebí en el marco de un nuevo orden magrebí y a garantizar la seguridad y la estabilidad en la región del Sahel y de África del Norte, previniéndola contra las tentaciones de balcanización, extremismo y terrorismo. Tantas amenazas que acechan ahora a todos los países de la región, y, mejor aún, que toman de ahora en adelante el aspecto de una realidad tenaz a la que todo el mundo debe hacer frente.
Excelencias, Señoras, Señores,
La dimensión económica goza de una atención particular por parte de su conferencia, como lo atestigua la presencia de los jefes de varias grandes empresas. Aprovechando su estancia entre nosotros, los invitamos a explorar las vastas oportunidades de inversión ofrecidas por Marruecos y a poner en marcha verdaderas asociaciones con sus homólogos entre los actores económicos marroquíes. A este respecto, la promoción de las relaciones económicas con los Estados Unidos de América siempre ha figurado entre nuestras prioridades. Este interés encuentra su más bella ilustración en el Acuerdo de Libre Comercio que entró en vigor el 1 de enero de 2006. Se trata del único tratado del género que vincula a los Estados Unidos de América con un país africano.
Además, Marruecos y la Fundación Millennium Challenge han concluido, en 2007, un contrato para la realización de programas ambiciosos dedicados a la lucha contra la pobreza y a la estimulación del crecimiento económico. Hoy, tomamos nota, con profunda satisfacción, de los resultados positivos de este primer contrato y contemplamos bajo buenos auspicios las oportunidades y las perspectivas de futuro de una cooperación prevista en el marco de un segundo contrato. Estos dos ejemplos, así como numerosos otros programas de cooperación fructífera, traducen todos la voluntad común que nos anima y nuestra firme determinación de desarrollar estas relaciones y de elevarlas al nivel alcanzado por las relaciones políticas entre nuestros dos países.
La primera conferencia económica marroquí-estadounidense, celebrada el pasado diciembre, fue una ocasión para imprimir una dinámica nueva a la cooperación entre nuestros dos países e identificar los sectores prometedores susceptibles de aportar un importante valor añadido. Formamos el deseo de que la segunda edición de esta conferencia, prevista en Rabat el próximo noviembre, ofrezca la oportunidad de promover la cooperación entre Marruecos y los diferentes Estados de los EE. UU. Tenemos la esperanza de que este encuentro sea una ocasión idónea para pasar revista a los mecanismos y los medios propios para reforzar aún más la cooperación en materia de intercambio cultural y académico, favorecer el acuerdo y el entendimiento entre nuestros dos pueblos, abogar por la tolerancia religiosa y promover el diálogo entre las religiones y las culturas. Tantos principios que compartimos, y que juzgamos esenciales para el acercamiento y el entendimiento entre nuestros pueblos. A este respecto, nos comprometemos firmemente a defender estos principios y a preservarlos contra los riesgos inducidos por las diferentes formas de extremismo, de marginación y de exclusión.
Les deseamos de nuevo la bienvenida y una agradable estancia en el Reino de Marruecos, y formulamos votos para que sus trabajos sean coronados de éxito. Wassalamou alaikoum warahmatoullahi wabarakatouh».
Actividades reales 01 Jul 2013 9 min de lectura
S.M. el Rey: Marruecos y los Estados Unidos comparten los mismos principios fundadores de la democracia local
Su Majestad el Rey Mohammed VI ha dirigido un mensaje a los participantes en el Foro Transatlántico de Liderazgo 2013, organizado por la «State Legislative Leaders Foundation». He aquí el texto íntegro de este mensaje, cuya lectura fue dada por Karim Ghellab, presidente de la Cámara de Representantes, durante la sesión de apertura de esta conferencia, el lunes en Marrakech:

