En Essaouira, la cultura no es un lujo, sino un verdadero motor del desarrollo local que marca la actualidad de la ciudad y le proporciona su aura.
Pero 2014 quedará grabado en los anales como el año que vio nacer iniciativas concretas y prácticas destinadas a resucitar y preservar tesoros del patrimonio cultural marroquí.
Dos acciones que han materializado y salvaguardado, bajo el cielo de Essaouira, joyas de la herencia musical marroquí que permanecerán así grabadas en la memoria de la escena cultural nacional, a saber, la «Antología musical de los Gnaoua», una recopilación de piezas dedicada a este arte ancestral y destinada a la valoración de su riqueza rítmica, melódica, lírica y estilística, y «Lqoddam Jdid Saouiri», una pieza ancestral de la música andalusí reconstituida y transcrita por jóvenes investigadores de Essaouira.
Desvelada el pasado junio con ocasión de la 17.ª edición del Festival Gnaoua Músicas del Mundo (12-15 de junio), la «Antología musical de los Gnaoua» está compuesta por una grabación de audio que supera las 14 horas, grabadas en 9 CD donde se compila el conjunto de las fases convencionales, y en un juego cruzado de las interpretaciones regionales, todos los matices, todas las referencias del repertorio gnaoui, a saber, las introducciones, el juego de las percusiones, las fases lúdicas, así como el camino completo de los mlouks y los colores.
La totalidad de los textos cantados han sido transcritos en árabe y traducidos al francés. El estuche incluye también un libro compuesto por textos que aportan una triple iluminación: histórica, antropológica y musicológica, y las biografías de los maâlems.
La Antología, fruto de cuatro años de trabajo que han movilizado a maâlems gnaouis de todas las regiones de Marruecos y a eminentes investigadores y especialistas, se inscribe en el proyecto ambicioso de la candidatura destinada a inscribir el arte gnaoui en la lista representativa del patrimonio cultural inmaterial de la humanidad, establecida por la UNESCO.
Este proyecto, pilotado por la Asociación Yerma Gnaoua y el Ministerio de Cultura, ha ofrecido, por otra parte, la oportunidad de federar las energías de los maâlems gnaouis, todas las tendencias y regiones confundidas, en torno a un solo objetivo, puesto que la constitución del expediente de candidatura requiere el acto aprobatorio de un colegio representativo de maâlems, en su calidad de representantes de la comunidad que crea, mantiene y transmite el arte gnaoui.
Otro registro musical marroquí ha sido gratificado este año por un juicioso trabajo de salvaguarda del patrimonio, a saber, la música andalusí. Así, el público de la 11.ª edición del Festival de las Andalucías Atlánticas (30 de octubre-2 de noviembre) tuvo el privilegio de admirar «Lqoddam Jdid Saouiri», una pieza mítica cuyas últimas huellas conocidas se remontan a principios del siglo XIX, cuando este Mizane (movimiento de la Nuba) fue interpretado ante el Sultán Moulay Abd Er Rahman en 1832, quien, para honrar a la delegación francesa que recibía en su palacio real de Mequinez, había hecho venir de Mogador una orquesta judeo-musulmana que consideraba la mejor de Marruecos.
Esta anécdota ha inmortalizado, por otra parte, este patrimonio artístico, así como la ciudad de Essaouira, puesto que Eugène Delacroix, pintor de renombre, que ejercía entonces de reportero en el seno de la delegación francesa, ha cedido a la humanidad un lienzo que ha fijado este instante bajo la denominación «Los músicos judíos de Mogador». Esta obra ha contribuido así a mantener viva esta herencia musical, hasta el momento en que, cerca de 180 años más tarde, jóvenes de Essaouira, bajo la dirección de Abdessamad Amara, el director del Conservatorio de Música de Essaouira, captan este mensaje venido de otro siglo y deciden ponerse a la obra para reconstituir y transcribir la partitura, las letras y la orquestación de esta pieza musical, que está ya introducida en el currículo del Conservatorio de Essaouira.
Estas dos acciones vienen así a reforzar la dinámica cultural de Essaouira que, a través de los Festivales de Gnaoua y de las Andalucías Atlánticas, o bien otras manifestaciones como la Primavera Musical de los Alisios, dedicada a la música clásica, no cesa de confirmar la capacidad extraordinaria del arte como medio de diálogo y de acercamiento entre las civilizaciones y entre los pueblos. Este último valor es, por otra parte, continuamente predicado en Essaouira, ya sea en los escenarios artísticos o en las ágoras que reúnen, cada vez que la ocasión se presenta, a pensadores, intelectuales y decisores de todos los horizontes, así como a gente sencilla, en torno a cuestiones espinosas que preocupan a la humanidad, confrontada a los múltiples repliegues identitarios y regresiones morales que ponen en peligro la paz mundial.
Las cuestiones de carácter nacional también han encontrado, este año, un lugar en este espacio de debate, especialmente el papel de la mujer en el proceso de reformas políticas que conoce Marruecos, a través de la quinta edición del Women's Tribune, una plataforma de reflexión sobre soluciones a las dificultades que las mujeres pueden encontrar en su búsqueda de igualdad de oportunidades, que se celebró este año en Essaouira (2-3 de mayo) bajo el tema «La regionalización en femenino: promesas, ventajas y retos».
Durante este encuentro, personalidades políticas y económicas, así como representantes de la sociedad civil, de Marruecos y de otros lugares, han debatido sobre las cuestiones relacionadas con la regionalización en femenino y la descentralización de los poderes al servicio de la igualdad entre las mujeres y los hombres y de los medios para construir la igualdad de sexos a nivel de las instancias locales, con el objetivo de asegurar una mejor gobernanza. Así, Essaouira, este pequeño puerto atlántico tranquilo incrustado en una tierra inhóspita -al menos en apariencia-, ha sabido constituirse, contra viento y marea, un importante capital inmaterial que hace girar, en gran parte, una actividad turística que planta cara a grandes polos de atracción nacionales, mejor dotados en medios materiales y en infraestructuras.
Cultura 25 Dec 2014 5 min de lectura
Essaouira da cuerpo a la riqueza inmaterial

