Iniciado en el marco de las actividades del moussem anual de la Zaouïa Kadiria de Essaouira, bajo el lema "La expansión africana de las cofradías sufíes a través del Sáhara marroquí, y su papel en la difusión de los valores de paz", este encuentro constituyó la ocasión de arrojar luz sobre las especificidades del sufismo marroquí, su influencia histórica y su papel en el refuerzo de los vínculos espirituales, culturales y sociales entre el Reino y los países del África subsahariana.
Reunidos en el recinto de Bayt Dakira, los ponentes destacaron el carácter moderado y equilibrado del sufismo marroquí, que aboga por un Islam de justo medio, añadiendo que este modelo singular ha permitido a las zaouïas marroquíes desempeñar un papel crucial en la consolidación de la estabilidad y la difusión de los valores espirituales en varios países africanos.
Los conferenciantes subrayaron también que el sufismo marroquí encarna un modelo de moderación que no solo ha desempeñado un papel clave en la estabilidad del Reino, sino también en la difusión de los valores islámicos basados en la paz y la tolerancia a escala internacional.
En una declaración a la MAP en esta ocasión, Hassan Lakhdach, profesor investigador, subrayó que el sufismo marroquí, como modelo espiritual único, se distingue por su capacidad para combinar el fiqh y la meditación sufí, creando así una armonía entre la práctica religiosa y la búsqueda interior del alma, lo que le permite responder a las necesidades espirituales de los individuos preservando al mismo tiempo la integridad de las enseñanzas islámicas.
Por su parte, Rabie Rachidi, profesor investigador en historia, se detuvo en el patrimonio intelectual y espiritual del sufismo marroquí, observando que los escritos y las enseñanzas de grandes figuras sufíes marroquíes, como Sidi Abdellah Mohammed Akensouss, han enriquecido una tradición intelectual de una profundidad notable, que no solo ha moldeado el pensamiento islámico en Marruecos, sino que también ha influido en todo el mundo musulmán.
Señaló, por otra parte, en una declaración similar, que la ciudad de Essaouira, como encrucijada de culturas, ha desempeñado un papel central en esta dinámica.
Además de este coloquio, el moussem anual de la Zaouïa Kadiria de Essaouira (11-13 de diciembre) estuvo marcado por la organización de varias actividades que cubren las dimensiones espirituales, culturales y sociales, así como veladas artísticas animadas por grupos pertenecientes a varias cofradías sufíes de Essaouira y otros lugares.

