Los diferentes mercados de Mohammedia generan numerosos empleos y contribuyen positivamente a su desarrollo. Sin embargo, algunos mercados, particularmente los antiguos, muy frecuentados, no están estructurados ni dotados de los equipamientos adecuados para responder a las exigencias de los habitantes. El pseudomercado de la calle La Fontaine, erigido a lo largo de uno de los muros perimetrales de la Kasbah, es un punto negro que ilustra el descuido y la falta de controles rigurosos de los productos expuestos a la venta. En el lugar reinan la anarquÃa y el desorden, los desechos cubren el suelo, los estacionamientos ilÃcitos de coches y camiones crean atascos de pesadilla. Todo esto genera contaminaciones diversas: ambiental, sonora y visual.
Algunos comerciantes se han apropiado de las aceras y las calzadas sin preocuparse por las leyes que regulan el sector. Respecto a la higiene, se observa que la laxitud de las autoridades fomenta ciertas prácticas que dañan la salud de los ciudadanos. Las verduras, las frutas, los pescados y otros alimentos están expuestos durante todo el dÃa sin preocupación
por las repercusiones negativas en la salud de los consumidores. El pescado se vende en algunos puntos sin ningún respeto por las normas básicas mÃnimas. Los servicios concernidos contactados no han deseado expresarse sobre la cuestión y no se han dignado a revelar ningún balance de las operaciones de control y de las sanciones tomadas contra los infractores.
Si bien los controles se efectúan efectivamente durante el mes sagrado del Ramadán, este tipo de mercado es olvidado el resto del año, abandonado a los comerciantes que dictan su ley. La anarquÃa a nivel de este mercado da una imagen poco brillante de una ciudad que se esfuerza por promover una gestión coherente e integrada de su espacio urbano. «Nuestro calvario, asegura un habitual de este mercado, dura desde hace mucho tiempo sin que se haga el menor esfuerzo para cambiar las cosas. Para no detenerse demasiado en los numerosos problemas que plantea este mercado, conviene subrayar que la única solución reside en su traslado hacia un lugar más adaptado.
El antiguo mercado mayorista detrás del tribunal, cerrado desde hace mucho tiempo, ofrece todas las condiciones para trasladar al conjunto de los comerciantes de la calle La Fontaine».
Otro punto negro figura en el mapa: el mercado municipal, llamado «joutia», situado en pleno centro
de El Alia y rodeado de numerosas viviendas. Se extiende sobre más de 3,2 hectáreas. Operativo desde 1989, es considerado como el mercado más grande de la ciudad con 432 locales comerciales construidos, 710 emplazamientos no construidos y 44 emplazamientos para los comerciantes de cereales.
A pesar de su importancia, la joutia, primer lugar de comercio, nunca ha sido remodelada ni reestructurada. Este mercado está minado por diversos males, especialmente una mala gestión, una falta de organización y de control que están en el origen de serios problemas de higiene, de seguridad y de movilidad en su interior. El número de vendedores ambulantes, de emplazamientos y de comerciantes se ha cuadruplicado durante un corto periodo, creando una situación de desorden sin precedentes.
Los mercados de la calle de La Fontaine y de El Alia juegan, ciertamente, un papel en la actividad económica de la ciudad, pero están a merced de varios disfuncionamientos que requieren una reestructuración y una puesta al dÃa. El desarrollo económico de Mohammedia no puede hacerse sin un desarrollo participativo. n
A nivel del mercado de El Alia, entre los obstáculos más preocupantes figura la imposibilidad para los vehÃculos de acceder al interior del mercado, lo que repercute negativamente en el transporte de las mercancÃas. Para ello, los comerciantes utilizan todavÃa triciclos, pero también carretas. Incluso el pescado y la carne son transportados de la misma manera sin preocuparse por los problemas de higiene.
Lo más grave, sin embargo, concierne a los espacios de los soldadores que trabajan con botellas de acetileno y oxÃgeno en condiciones precarias sin el uso de paneles para la protección de los transeúntes. En caso de accidente o incendio, serÃa difÃcil hacer llegar los socorros. En efecto, los vehÃculos de la Protección civil y las ambulancias no pueden circular en el interior del mercado.

