Noticias
19 Jul 2014
4 min de lectura
En los laberintos de la Kissaria de Hay Mohammadi
Kissaria de Hay Mohammadi, alrededor de las 14:00 horas, los dardos del sol estival se vuelven cada vez más opresivos. Los alrededores de la famosa zona comercial bullen de gente en una efervescencia particular. La actividad mercantil está en pleno apogeo, con las habituales aglomeraciones y las «invasiones» de las aceras, calzadas y lugares públicos por los comercios que florecen durante este periodo. Esta efervescencia también acapara la atención de todos los hogares. Sea cual sea el presupuesto, el Ramadán tiene sus exigencias, sus «chhiwates» y sus platos. «Comemos más con los ojos. En todo Marruecos, la mesa servida a la hora del ftour debe estar bien surtida, con todo tipo de delicias», explica Meryem, una joven madre, mientras elige algunos meloui (tortas), que se sumarán a sus innumerables compras. Al no poder preparar ella misma todo lo que necesita, viene una o dos veces por s…
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