En la periferia del desierto del Sahara, bordeada por la costa rocosa del Norte del Magreb donde se encuentra con el azul del Mediterr谩neo, se encuentra la regi贸n oriental de Marruecos. Ubicada en una comarca a menudo verde, esencialmente monta帽osa, Oujda es la ciudad m谩s grande del Norte del Reino y la capital administrativa de la regi贸n, con una poblaci贸n de aproximadamente 550.000 habitantes.
Oujda ha conocido la prosperidad bajo diversos dirigentes a trav茅s de los siglos gracias a su ubicaci贸n estrat茅gica en el cruce de una compleja red de rutas caravaneras transaharianas, cerca de la frontera con Argelia, y en la uni贸n de las redes ferroviarias argelina y marroqu铆. Esto ha dado a la ciudad un car谩cter cosmopolita, progresista y adaptable.
Sigue siendo una metr贸poli animada a pesar de las dificultades, siendo el Rif la regi贸n econ贸micamente m谩s desfavorecida de Marruecos y habiendo tenido un impacto particular el cierre de la frontera argelino-marroqu铆 en 1994. Desde 2003, ha habido un est铆mulo oficial para redinamizar la regi贸n; con el aumento del turismo en la costa Norte del reino, yacimientos mineros prometedores y perspectivas agr铆colas hacia el Sur, as铆 como la mejora de la infraestructura vial regional, existe un potencial manifiesto para que la econom铆a de Oujda prospere. Los bosques constituyen uno de los muchos recursos econ贸micos y naturales locales, siendo la regi贸n del Rif la m谩s lluviosa de Marruecos. Sin embargo, la ecolog铆a est谩 amenazada debido a la deforestaci贸n a gran escala, debida al sobrepastoreo, a los incendios forestales y al desbroce para la agricultura, en particular para la creaci贸n de plantaciones ilegales, pero muy lucrativas, de cannabis. El proceso forma parte de un c铆rculo vicioso de degradaci贸n de los suelos y la eliminaci贸n de la capa superficial que no solo amenaza a una regi贸n 煤nica del Reino, sino que tambi茅n tiene ramificaciones m谩s amplias.
Del mismo modo, los menores del Centro de protecci贸n de la infancia de Oujda (CPEO) representan un microcosmos del potencial de crecimiento y oportunidades pero tambi茅n lo contrario, desgraciadamente, no solo en el Rif y en Marruecos, sino mucho m谩s all谩. La regi贸n de Oriente Medio y el Norte de 脕frica alberga la tasa de desempleo juvenil m谩s alta del mundo, pero para los ochenta menores, de 12 a 18 a帽os, que se encuentran en el CPEO, una nueva asociaci贸n con la Fundaci贸n del Atlas Alto significa que el crecimiento y las oportunidades podr铆an estar en el horizonte.
Estos menores se encuentran en el CSEO por una multitud de razones, pero tienen dos cosas en com煤n. 芦La presencia de los menores en el centro de protecci贸n es ordenada por el tribunal, porque han cometido un delito castigado por la ley禄, explica el director del CSEO, el Sr. Ali Baidou. 芦Sin embargo, todos tienen el deseo de ser reintegrados en la sociedad y de acceder al mercado laboral para ayudarse a s铆 mismos as铆 como a sus familias禄. Para velar por que los j贸venes del centro no adopten un comportamiento perjudicial tras su liberaci贸n, necesitan oportunidades para hacer de su estancia en el CSEO una experiencia m谩s positiva y m谩s productiva.
Las actividades vinculadas a la tierra, como la jardiner铆a, han sido apreciadas durante mucho tiempo por sus efectos terap茅uticos e integradas en los programas de cuidados. Reg铆menes similares progresivos existen en el medio penitenciario, con investigaciones preliminares que indican una correlaci贸n clara entre la participaci贸n en el programa y una baja tasa de reincidencia. En el cultivo de plantas, las actividades pueden incluir la preparaci贸n y el consumo de frutas y verduras (lo que mejora el r茅gimen diet茅tico penitenciario) o una forma de justicia social para distribuirlas a las familias locales desfavorecidas, que a menudo tienen antecedentes similares a los de los detenidos.
El poder de transformaci贸n de las semillas es algo que la Fundaci贸n del Atlas Alto (FHA) conoce bien. Fundada en 2000, pretende ser un catalizador del desarrollo desde la base en las comunas vulnerables de Marruecos, animando proyectos de desarrollo participativo, uno de los cuales es el m谩s com煤nmente mencionado: el cultivo de 谩rboles frutales. Desde su creaci贸n, la FHA ha plantado m谩s de 1,3 millones de 谩rboles frutales org谩nicos ind铆genas y plantas medicinales en 13 provincias marroqu铆es. En 2014, lanz贸 su campa帽a para mil millones de 谩rboles que incluye el proyecto Sami, una iniciativa educativa del primer ciclo. En su conjunto, el programa tiene como objetivo apoyar al Reino en su intento de poner fin a la agricultura de subsistencia, que es el origen de la pobreza rural, as铆 como compensar graves desaf铆os medioambientales, especialmente la erosi贸n y la deforestaci贸n.
De conformidad con la pr谩ctica habitual de la FHA, los j贸venes del CSEO han sido plenamente implicados desde el principio, participando en reuniones comunitarias bajo el auspicio de animadores formados por la FHA, y tomando decisiones sobre un proyecto que inclu铆a una formaci贸n profesional para adquirir competencias en materia de agricultura. Gracias a la creaci贸n de un vivero de 谩rboles frutales que produce un total de 400.000 almendros, higueras, olivos y granados, los j贸venes del CSEO aprender谩n los entresijos de la arboricultura a trav茅s de toda la cadena, desde la siembra hasta la venta. Tendr谩n as铆 una salida inmediata y tendr谩n un sentimiento real de logro, as铆 como una competencia profesional a largo plazo.
Cuando se le pregunt贸 al presidente de la FHA, el Dr. Yossef Ben Meir, 芦驴Por qu茅 谩rboles?禄, la respuesta refleja una pasi贸n 煤nica, nacida de la convicci贸n de la experiencia. 芦Marruecos necesita plantar mil millones de 谩rboles y plantas y empoderar a sus j贸venes en dificultad. Podemos hacer ambas cosas a la vez禄, explica en la sede de la FHA en Marrakech. 芦Establecer viveros en los centros de salvaguarda de la infancia y dotar a los menores de las competencias necesarias para participar en el conjunto de la cadena agr铆cola, es su mejor oportunidad para un futuro coronado por el 茅xito y responde a las necesidades esenciales de los rurales禄.
Para los ochenta menores del CSEO, un proyecto de cultivo de 谩rboles org谩nicos no puede resolver todos los problemas, pero es un comienzo muy prometedor. Adem谩s, si este proyecto piloto implementado con 茅xito, debiera ser reproducido a escala nacional, tendr铆a la capacidad de aportar beneficios vitales para la econom铆a y la ecolog铆a de la regi贸n y de estimular al mismo tiempo cambios sin precedentes en los j贸venes marroqu铆es, poniendo fin a su agobio a la vez que les da esperanza en un futuro mejor.
Responsable de informaci贸n en la Fundaci贸n del Atlas Alto.
Noticias 05 Mar 2016 6 min de lectura
Entre el desaliento y la esperanza en la regi贸n marroqu铆 de Oriental

