Los usuarios siguen pagando las consecuencias del preocupante problema de la mala gestión del transporte público. La ciudad de Mohammedia sufre una débil estructuración de la red de transporte que obstaculiza la movilidad y los desplazamientos masivos de los usuarios en general. Los testimonios coincidentes de la mayoría de los usuarios y pasajeros confirman la mala gestión del sector del transporte, así como las condiciones deplorables en las que se realizan los desplazamientos. A modo de ejemplo, los pasajeros habituales de la línea 900 que realiza el transporte urbano por la carretera costera Mohammedia-Casablanca en ambos sentidos están decepcionados con el servicio de la empresa gestora del transporte urbano que, según ellos, prioriza el beneficio en detrimento de la calidad. «Tomar la línea 900», subraya este estudiante, «se ha convertido en un calvario permanente debido a los problemas de congestión, las paradas repetitivas, la duración del trayecto, el estado ruinoso de algunos autobuses, el comportamiento de algunos revisores y conductores, y el exceso de velocidad». Lo más grave es la sobrecarga de pasajeros, que afecta a las personas mayores, los enfermos, las mujeres embarazadas y los niños. El problema ha aumentado, ya que el espectacular desarrollo urbano de Mohammedia sigue desfasado respecto al dispositivo que garantiza la movilidad de los ciudadanos. Pero lo más grave es el incumplimiento de las disposiciones del pliego de condiciones. En efecto, en el artículo 39 de la carta comunal inherente a los servicios públicos locales y equipamientos colectivos, se precisa que el consejo comunal decide la creación y los modos de gestión de los servicios públicos comunales mediante gestión delegada. Se insta al consejo comunal a repensar la red de transporte en varias líneas. Debe aumentar el número de autobuses en las líneas más frecuentadas, pero sobre todo velar por el cumplimiento del pliego de condiciones. Por otra parte, hay que pensar en involucrar a otras empresas para poner fin al monopolio de un solo gestor. Para cubrir el déficit y las necesidades de autobuses, los servicios concernidos deben exigir a las empresas concesionarias que procedan al refuerzo de su flota y respeten las cláusulas del pliego de condiciones. Los controles deben continuar y deben tomarse medidas contra quienes no respeten la normativa.
Los usuarios del transporte urbano están descontentos y esperan que los servicios competentes lleven a cabo acciones concretas para poner fin a estas disfunciones permanentes.
Noticias 10 Jun 2013 2 min de lectura
Desajuste permanente en el transporte
- Varias líneas son muy problemáticas, incluida la 900.
- Se insta al consejo comunal a repensar la red de transporte en varias rutas.
- Se insta al consejo comunal a repensar la red de transporte en varias rutas.

