Una hora era más que suficiente para conectar Rabat, la capital, con uno de los palmerales más bellos del paÃs. Desde lo alto de este artefacto gigante, se apreciaban los paisajes, su diversidad y su sucesión. Nieblas y nubes que auguraban lluvia en las regiones de Rabat. Un cuadro que cambia a medida que se pasa al otro lado de las cadenas del Atlas. Uno se encuentra asà en pleno desierto, bajo un cielo bien despejado. El color beige domina ahora el paisaje. Los únicos relieves naturales son dunas móviles. Hacia las 10:05 h, el avión, un Boeing 737-800, aterriza en el aeropuerto de Zagora.
La pista de 3000 m por 45 m presenta todas las normas y estándares internacionales en la materia. Los trabajos iniciados y que están muy avanzados auguran un servicio de calidad. La adecuación de una nueva terminal aérea, en el marco de un proyecto de desarrollo del aeropuerto de Zagora, toca a su fin. Este proyecto comprende una terminal, una torre de control y un edificio de seguridad contra incendios.
Cerrado desde su inauguración en 2009, el aeropuerto nunca habÃa visto aterrizar un avión asÃ, con tantos visitantes. Todas las medidas fueron tomadas para convertirlo en un evento, signo de una gran necesidad local de ver este servicio vital volverse funcional. La sonrisa de bienvenida está bien dibujada en todos los rostros. La operación ha salido bien. Todos los actores locales quieren que no sea la última vez. El Foro Internacional de los Oasis y del Desarrollo Sostenible organizado del 28 de noviembre al 1 de diciembre ha terminado, pero la vida de la gente ha retomado su curso normal. El aeropuerto debe desempeñar su papel de pasarela y palanca de desarrollo.
Los profesionales del turismo, nicho sensible y prometedor, lo repiten sin cesar: sin transporte aéreo, el turismo seguirÃa siendo el pariente pobre de los nichos de desarrollo, aunque las oportunidades sean enormes. Proponen asà una fórmula adecuada que sirva al turismo y permita la apertura de la región. Se trata de la fórmula «Fin de semana prolongado en Zagora».
¿De qué se trata? Un avión saldrá de Casablanca un viernes por la noche, los visitantes nacionales e internacionales, amantes del desierto y del cambio de aires, disfrutarán de una velada cálida en un campamento bajo las estrellas, y luego la oportunidad de conocer, al dÃa siguiente, todo el potencial natural, arquitectónico y patrimonial de la ciudad. Un producto turÃstico único, gracias a su diversidad en particular. Kasbahs, ksours, palmerales vistos a vista de pájaro, grabados rupestres, dunas, galerÃas de joyas muy hermosas. Eso no es todo, porque la ocasión será propicia para descubrir una cultura milenaria, reflejo también de un Marruecos plural. Se aprenderá mucho sobre las civilizaciones durante una visita a la gran biblioteca Nacirya en Tamgrout.
El valle del Draâ es, de hecho, el lugar donde coexisten los amazighs, los árabes, los saharauis y los descendientes de los antiguos subsaharianos que llegaron a Marruecos en el marco del comercio transahariano. Las costumbres ancestrales ya han organizado e integrado esta coexistencia con total libertad en la vida cotidiana. Las artes populares lo atestiguan ampliamente: Ahwach, Ahidous, Rokba, Gnaoua… una gran riqueza artÃstica.
Pero esta riqueza cultural convive con una fragilidad natural. Los cambios climáticos y ecosistémicos han impactado negativamente en el gran rÃo Draâ, fuente de vida de los ribereños. Esta situación ha impuesto un nuevo comportamiento a las poblaciones. El turismo sigue siendo una de las vÃas alternativas esenciales, de ahà la necesidad de promover tanto los oasis como fuente de vida como el desierto marroquÃ, como marco mágico codiciado por los visitantes, de ahà la importancia de este aeropuerto.
Fatigados tras un fin de semana lleno de actividades, los turistas de la región no tendrán que recorrer 160 km para llegar al aeropuerto más cercano pasando por la difÃcil cadena de Aït Sawn, sino que tomarán, el lunes muy temprano por la mañana, el avión desde el mismo aeropuerto, situado a 7 km del centro de la ciudad. No estarán solos a bordo, siempre irán acompañados por los zagurÃes que deberán hacer el viaje por negocios. Todo el mundo saldrá ganando al final.
Noticias 05 Dec 2013 4 min de lectura
Para un fin de semana prolongado en Zagora

