Zagora es una ciudad emblemática del sur de Marruecos, situada en la región de Drâa-Tafilalet. Con una población de 42,294 habitantes según datos de 2024, esta localidad se erige como un punto de referencia esencial para quienes buscan adentrarse en la inmensidad del desierto. Su ubicación estratégica la ha convertido históricamente en un cruce de caminos y un centro administrativo de gran relevancia.
El entorno de Zagora se caracteriza por un esplendor mineral donde el desierto comienza a mostrar su rostro más auténtico. La ciudad está dominada por la imponente silueta del djebel Zagora, una formación montañosa que vigila el valle. El paisaje se completa con un vasto y frondoso palmeral que contrasta con la aridez circundante, creando un ecosistema vital donde la vida local se organiza alrededor de las antiguas Kasbahs, testigos silenciosos de la historia de la región.
Aunque la ciudad nueva de Zagora se desarrolló principalmente durante el periodo del protectorado francés como centro administrativo, el oasis ha estado habitado desde tiempos inmemoriales. Su importancia histórica es notable: fue desde este punto estratégico de donde partió la expedición de la dinastía saadí hacia Tombuctú en el año 1591. Un icónico cartel en el centro de la ciudad recuerda esta hazaña con la inscripción «Tombuctú 52 días», un recordatorio de la legendaria ruta de las caravanas, aunque el ejército saadí necesitó 135 días para completar la travesía en aquel entonces.
La vida en Zagora transcurre al ritmo pausado del oasis. Es común observar a los pastores locales guiando a sus rebaños de ovejas entre las Kasbahs y los campos de cultivo. La actividad comercial tiene su punto álgido durante los días de mercado, que se celebran los miércoles y domingos. Estos mercados son el corazón social de la ciudad, donde los habitantes de la región se reúnen para intercambiar productos y mantener vivas las tradiciones locales.
Zagora es el punto de partida ideal para realizar excursiones por la región de Drâa-Tafilalet. La proximidad con el desierto permite a los visitantes explorar paisajes de gran belleza natural. La oferta turística se apoya en una infraestructura que incluye diversas opciones de alojamiento, permitiendo a los viajeros descansar antes de emprender rutas hacia las dunas o explorar los pueblos cercanos. La combinación de historia, arquitectura tradicional y la hospitalidad del sur marroquí hacen de Zagora un destino fascinante para quienes desean conocer la esencia del desierto.