Durante el Ramad谩n, la gran mezquita de Taza, una de las m谩s imponentes del norte de 脕frica, acoge a los fieles en un clima de fervor y piedad, especialmente para realizar la oraci贸n de Al-Isha y las vigilias religiosas (Tarawih) de este mes de ayuno y devoci贸n.
Hombres, mujeres y ni帽os responden cinco veces al d铆a a la llamada del muec铆n de esta mezquita edificada en el siglo XII, en la 茅poca de la dinast铆a almohade, y que goza, desde entonces, de una consideraci贸n muy particular entre los habitantes de la ciudad de Taza.
Nada m谩s cruzar una de las nueve puertas de esta mezquita, la mirada es atra铆da por su gran l谩mpara, una obra excepcional de la broncer铆a musulmana colocada al finalizar la construcci贸n de la mezquita en el a帽o 694 de la H茅gira. Con un peso de 3,2 toneladas, esta l谩mpara posee 514 c谩lices o copas que estaban destinados a recibir el aceite.
Esta l谩mpara sorprende tambi茅n por sus dimensiones: mide cerca de cuatro metros de altura por dos y medio de anchura. No se ha registrado ninguna l谩mpara adornada de este tama帽o en Oriente. La gran l谩mpara de la mezquita Qarawiyyin en Fez es la 煤nica que puede compar谩rsele. La presencia de esta inmensa l谩mpara fue tenida en cuenta en la arquitectura y la decoraci贸n de la mezquita, que ilustran la destreza y el genio del artesano marroqu铆, as铆 como la diversidad y la riqueza del patrimonio arquitect贸nico marroqu铆.
Los habitantes de Taza est谩n orgullosos de este monumento religioso que da fe de la originalidad de una arquitectura espec铆fica que combina la sobriedad de las construcciones moriscas y la gracia del arte andalus铆. Se trata tambi茅n de una mezquita que siempre ha sido un lugar de predicaci贸n y recogimiento y que siempre ha desempe帽ado un papel primordial en la propagaci贸n del saber y la ciencia.
El edificio actual se compone de una mezquita almohade completa, una sala de oraciones, un oratorio y un minarete restaurado. Junto a la mezquita se agrupan toda una serie de anexos, entre ellos la c茅lebre biblioteca, que encierra un gran n煤mero de libros y raros manuscritos en todos los campos de la ciencia y el pensamiento, en particular los del c茅lebre Cadi Ayad y de Mehdi Ibn Toumarte. La riqueza del fondo documental de esta biblioteca impuls贸 a varios eruditos y hombres de ciencia a instalarse de forma temporal en Taza, como Lissane Ed-dine Ibn Khatib, Abderrahmane Ibn Khaldoun y Mokhtar Soussi. Otros eligieron domicilio de forma permanente, como Ibn Bah, Moulay Tayeb Alaoui e Idriss Ibn Lachheb. Muchos investigadores europeos siguieron el ejemplo de estos historiadores y pensadores marroqu铆es y pasaron varios meses en Taza en busca del saber y el aprendizaje en esta biblioteca.
Seg煤n el difunto Abdelhadi Tazi, la biblioteca de la gran mezquita de Taza es una de las bibliotecas de libros manuscritos m谩s antiguas de Marruecos, con un tesoro de documentos, manuscritos e intercambios epistolares de los almohades.
Considerada como una joya de la arquitectura marroqu铆, la gran mezquita de Taza, que desempe帽贸 un papel de primer orden en la ense帽anza del Cor谩n y las ciencias de la religi贸n, forma parte integrante de la herencia civilizatoria de los habitantes de Taza y del conjunto de los marroqu铆es.

