Los espacios de la escuela primaria Mohammed V albergaron, la semana pasada, una reunión centrada en el tema de la alumna rural. Cita en la que tomaron parte alumnos, profesores, asociaciones femeninas y algunos elegidos. Durante los debates, las discusiones se centraron al principio en la mujer bereber a la luz de las evoluciones que conoce la sociedad en términos de logros en materia de derechos de la mujer. Antes de interesarse particularmente por la niña rural escolarizada. La unanimidad es que la escolarización de esta última es la única salvación para permitirle acceder al empleo y, especialmente, a los puestos de decisión para mejorar su condición y defender sus derechos a la paridad y a la lucha contra las discriminaciones que la acechan en todos los ámbitos, incluidos los espacios públicos. Los intervinientes debatieron entonces sobre los diferentes problemas y dificultades que se oponen al acceso y la optimización de la operación de escolarización de las niñas tafraouties en su entorno montañoso. Este último evoca la pobreza, el analfabetismo de las familias, la falta de acceso por carreteras transitables, de cuidados sanitarios, entre otros servicios sociales de los más elementales. El tema relativo al abandono escolar se "invitó" ampliamente a los debates, así como los mecanismos socioeconómicos que generan este flagelo. Recordando que en algunas comunas, este fenómeno sigue azotando cruelmente cada año, para gran pesar del derecho de las niñas a la escuela y, peor aún, en el silencio de los responsables que deberían actuar para su erradicación. Asimismo, los intervinientes propusieron la solución de la generalización del transporte escolar como medio de lucha contra la deserción escolar. La ocasión de señalar, de paso, algunas dificultades que encuentran las niñas de la región de Amèlne que se benefician, sin embargo, de una experiencia pionera a nivel de la región de Sous-Massa-Drâa en materia de transporte escolar. Se trata, especialmente, de los retrasos a menudo acusados por los autobuses, lo que puede influir en la normalidad de sus estudios. Por otra parte, siempre con el afán de la optimización de la calidad de la acción pedagógica y didáctica, las niñas presentes evocaron otros muchos problemas, entre ellos, especialmente, la inexistencia o incluso el cierre de los espacios de actividades extraescolares como las bibliotecas. Lugares que podrían permitir a estas niñas explotar útilmente las horas libres en lugar de verse entregadas a la calle y a todas esas tentaciones comprometedoras como es el caso actualmente. A este respecto, los intervinientes dedicaron el último tema al flagelo de la propagación del tabaquismo y del uso de la droga y del alcohol entre las niñas que se benefician del transporte escolar particularmente y todos los alumnos en general. El número de alumnos que se entregan a estos productos tóxicos que se venden a plena luz del día en los alrededores del instituto y del colegio de la ciudad va in crescendo. En resumen, los intervinientes concluyen que este estado de hecho deplorable es en parte corolario de la atonía de las asociaciones de padres de alumnos de ambas escuelas y la falta de comunicación y sinergia entre ellas y los responsables de estos establecimientos escolares para abordar los diferentes problemas que obstaculizan la escolarización de la niña rural.
Noticias 23 Mar 2012 3 min de lectura
Alumnos, profesores, asociaciones femeninas y elegidos participaron en el encuentro: La alumna rural en el centro de un debate en la escuela Mohammed V

