En el hueco de las montañas del Anti-Atlas, se alza orgullosamente la pequeña ciudad de Tafraout. Ante ella, la naturaleza se ha ingeniado para ofrecer con altruismo lo que tiene de más bello.
Esta pequeña ciudad situada a 108 km al sur de Agadir depende administrativamente de la provincia de Tiznit. El círculo de Tafraout ocupa una superficie estimada en 1.618 km² para una población de alrededor de 28.000 habitantes. Y es en el corazón del valle de los Ammeln donde Tafraout ha sabido encontrar bellamente su lugar en una cubeta de granito rosa, célebre por sus colores y sus gigantescas formas que dejan al espectador perplejo. Es decir a la gente que está acostumbrada a visitar las diferentes comarcas de Marruecos, estáis esta vez en una ciudad con entidad propia. La llamada del aire puro ofrecido graciosamente por esta pequeña ciudad, atrapa desde la madrugada y no suelta, tanto este abrazo anima y deslumbra.
Tafraout por su belleza única ha decidido hacer un gesto de desdén a todos los prejuicios que estiman que no vale la pena el desvío. Tras la reciente inauguración de la autopista Marrakech-Agadir, el acceso a Tafraout se ha vuelto más fácil. Es verdad que a partir de Agadir, la carretera se vuelve más sinuosa pero ofrece la posibilidad de contemplar un paisaje donde se casa secretamente la tierra ocre con el argán verdoso.
La belleza de la carretera no es más que el preámbulo de una obra que hará vibrar las almas poéticas, las cuales pueden abrevarse de buen grado de los palmerales que albergan arganes y plantaciones de almendros y de olivos. Por otra parte, no es fortuito que el festival de almendros sea precisamente organizado en Tafraout. La ciudad es muy conocida por esta fiesta que se celebra durante la floración de los almendros (febrero-marzo) y que atrae a un número importante de visitantes marroquíes y extranjeros. Aunque los últimos años hayan estado marcados por la sequía, el festival ha renovado desde estos últimos años con esta tradición ancestral para poner al almendro, árbol mascota de la región, en el honor. De este fruto, los habitantes hacen productos como no se encuentran en ninguna otra parte. El más conocido de estos productos sigue siendo Amlou, una mezcla de almendras tostadas y molidas a base de aceite de argán. Es una de las especialidades preferidas de los Tafraoutis y que ocupa un lugar particular en las mesas, en el desayuno y en la merienda.
Para volver al festival, no es el único que hace la fama de Tafraout. La ciudad es también reputada por contener viviendas con una arquitectura propia de la región y con el estilo bereber hecho con hormigón y adobe.
In fine, lejos de los clichés que señalan a las pequeñas ciudades con el dedo minimizando su papel, Tafraout impone por activos propios de ella, que es única. Y para toda persona que no ha tenido aún la suerte de visitarla, es hora de dar un salto. Tafraout os acogerá con un «Berkat» y os agradecerá con un «Tanmirt».
Noticias 13 Mar 2013 3 min de lectura
Tafraout realmente vale el desvío
La ciudad os acogerá con un «Berkat» y os agradecerá con un «Tanmirt»

