La convivencia con el Tranvía parece ser siempre difícil. Más de un año después de la puesta en servicio de este modo de transporte, los accidentes no cesan de aumentar. El último en fecha ocurrió el viernes pasado, en pleno centro de la Capital, más precisamente en la estación «estación Rabat-ciudad». Una mujer, de unos cincuenta años, fue arrollada por un tranvía. Horrorizados y conmocionados por este accidente monstruoso, los testigos que se encontraban en el lugar, cuya mayoría son estudiantes, han confiado a Le Matin que «la víctima fue atrapada por el tranvía mientras intentaba pasar al otro lado saltando el enganche entre los dos vagones. Y fue en ese momento cuando el tranvía arrancó, matándola en el acto».
«La difunta quería ganar un minuto, pero perdió toda la vida», declaró una joven estudiante, que parecía más que conmocionada. Otro joven, que no podía creer lo que veía, calificó la escena de la que fue testigo como «secuencia de una película de Hollywood». Otras dos mujeres, también abordadas por «le Matin» cuestionaron el comportamiento de la víctima. Ciertamente, se compadecían de la difunta, pero señalaban con el dedo su «comportamiento irresponsable». «Hay que estar vigilante con el tranvía», dijeron.
Después de algunas horas, los responsables de la sociedad del tranvía Rabat-Salé lamentaron este accidente trágico. Declararon, por vía de comunicado, que «la víctima, que intentaba cruzar la vía del tranvía pasando entre los dos elementos que constituyen el vagón parado en la estación, saltó la barra de acoplamiento al arranque del tranvía. Y a pesar del accionamiento del sistema de frenado por el conductor, tras la alerta del controlador, la víctima fue arrastrada bajo el vagón del tranvía y sucumbió a sus heridas».
En efecto, las circunstancias de este accidente, cuya causa principal es la falta de vigilancia y de sensibilización, deberían interpelar tanto a los ciudadanos como a los responsables. Sufriendo una movilidad urbana muy problemática, el tranvía vino al rescate de la Capital. Ha podido cambiar la situación en la materia. El tranvía ha logrado integrarse en el panorama de las dos ciudades colindantes: Rabat y Salé. Sin embargo, todavía queda camino por recorrer, sobre todo en lo que concierne a la sensibilización para alcanzar la armonía completa con este modo de transporte público. Porque la gente no se acostumbra de un día para otro a nuevos medios de locomoción. Por parte de los ciudadanos, los estudiantes, especialmente, han podido familiarizarse fácilmente con el tranvía. Para ellos, este medio de transporte ha facilitado su vida y su desplazamiento. Antes, vivían un verdadero calvario, sobre todo los estudiantes que viven en Salé y que debían ir a Madinat Al Irfane. Por el contrario, otra franja de ciudadanos no logra adaptarse al tranvía. Algunos peatones toman las reglas de seguridad a la ligera. Utilizan la vía del tranvía y circulan por los raíles sin preocuparse ni de la señalización ni de la llegada repentina del tranvía. Peor aún, algunos llaman por teléfono o escuchan música mientras están en los bordes inmediatos de la plataforma del tranvía. En cuanto a los automovilistas obstinados, intentan aventurarse en la vía, mientras que la regla de oro quiere que «la prioridad es siempre para el tranvía». En otras palabras, el tranvía siempre tiene razón.
Numerosos son los habitantes que estiman que resulta oportuno revisar el modelo de la señal sonora que anuncia la llegada del tranvía. Porque este pequeño sonido de campana encuentra raramente un oído atento entre los peatones y los automovilistas. Así, hay que reflexionar sobre la puesta en marcha de una sonorización más fuerte. El regreso de los agentes de seguridad es también necesario, especialmente en ciertas intersecciones y ciertos cruces. Allí donde hay un tráfico más masivo. El refuerzo de las medidas de seguridad y el cambio de mentalidad siguen siendo indispensables para convivir con el tranvía y para que estos accidentes no se repitan demasiado a menudo.
Los accidentes del tranvía son cada vez más frecuentes. El incidente del viernes es el segundo accidente mortal en ocurrir. En octubre pasado, una colisión entre un tranvía y un pequeño taxi en Salé había costado la vida a una persona que se encontraba a bordo de este taxi. Los otros dos pasajeros resultaron gravemente heridos. Y por causa: el conductor del taxi no había respetado la señalización. También hay que recordar que el primer accidente del tranvía se produjo incluso antes de su puesta en servicio. El tranvía había sorprendido a un hombre en su moto en el último minuto. Este último se salvó abandonando su vehículo.
-* Accidente mortal del tranvía en Rabat.
-* La ausencia de vigilancia es la causa principal.
-* Las campañas de sensibilización son más que nunca necesarias.

