Noticias
16 Apr 2012
4 min de lectura
El cotidiano caótico de las mendigas
- Pobreza, miseria, tristeza, es el destino de estas madres mendigas presentes en toda la antigua Medina de Rabat, con sus hijos en brazos.
- Hemos salido al encuentro de estas mujeres cuyas historias se parecen y que han aceptado contarnos su vivencia, a corazón abierto.
- Hemos salido al encuentro de estas mujeres cuyas historias se parecen y que han aceptado contarnos su vivencia, a corazón abierto.
Sentada, de espaldas a la pared, con la cabeza lastimosamente inclinada hacia la izquierda y un niño de menos de quince meses durmiendo inocentemente en sus brazos, Tina, de 27 años, tiende la mano. Un gesto que acompaña con pequeñas palabras de súplica. «Señor, señor», lanza, no sin hacer tintinear las monedas. Todo sea por atraer la atención de los transeúntes. Ese es el día a día de esta madre que debe mendigar para sobrevivir. Presente en este pasillo del bulevar Mohammed V, siempre azotado por el viento e invadido por el ruido ensordecedor de las bocinas de los coches, esta nigeriana nos explica, en un tono tranquilo y desesperado, que está en el lugar desde 2008. «Dejé mi país para venir aquí porque no podía seguir al lado de mis padres y verlos sufrir hambre sin hacer nada. Preferí emigrar para ganarme la vida», nos confiesa con una voz apenas audible.Tina está casada. Su esposo…
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