La demanda mundial de aceite de oliva aumenta en un mercado marcado por la predominancia de grandes pesos pesados italianos y españoles y la entrada con fuerza desde hace algunos años de nuevos productores oleícolas como Argentina y Nueva Zelanda. Para forjarse un lugar de elección y mejorar su posicionamiento en este mercado portador, la Red mediterránea de ciudades del aceite de oliva, que representa a más de 15 países oleícolas mediterráneos, hizo balance durante su primera reunión el 16 de abril en Meknès sobre las mejores estrategias de promoción, las subvenciones actuales del aceite de oliva de los principales países oleícolas mediterráneos, el apoyo a la promoción del aceite de oliva, la educación del consumidor, la promoción del turismo/aceite de oliva, etc. Y hay motivos para ello.
«El aumento actual de la producción de aceite de oliva y el refuerzo del interés mundial por los productos oleícolas han incitado a un gran número de países a desplegar esfuerzos particulares para mejorar la producción, lo que ha colocado al sector oleícola en un contexto competitivo donde solo la calidad, la notoriedad y la distinción del producto “Aceite de oliva” priman», explica el Dr. Noureddine Ouazzani, miembro del comité científico de dicha red e iniciador de la participación de Meknès en esta red. Precisa, durante el Foro organizado por el agropolo Olivier ENA-Meknès con el apoyo de la ciudad de Meknès, que «los retos actuales para una oleicultura rentable y de calidad exigen que los esfuerzos de los productores y de los operadores del sector oleícola se centren también en la estimulación de la demanda de aceite de oliva en los mercados tradicionales de consumo y en la creación de esta demanda en los mercados emergentes y potenciales con un enfoque integrado “Producción-comercialización”. Un enfoque que tiene como base, según el Dr. Ouazzani, la alimentación mediterránea y los beneficios del aceite de oliva para la salud probados por investigaciones importantes desde el inicio de los años cincuenta. Y es por otra parte a partir de estos principios, prosigue el Dr. Ouazzani, que la red RECOMED, creada en mayo de 2011 en Imperia en Italia, cuenta con dar más visibilidad a la promoción del consumo y la cultura del aceite de oliva de calidad que presenta oportunidades interesantes a aprovechar a nivel del mercado local e internacional, donde solo el 5% de la población planetaria consume aceite de oliva. Para él, las oportunidades para el aceite de oliva marroquí de calidad no faltarán, tanto en el mercado local como internacional, a condición de producir un aceite de oliva de calidad competitiva.
Mohamed Ouhmad Sbitri, exdirector ejecutivo del Consejo oleícola internacional, insiste por su parte en la calidad del producto y su trazabilidad para mejorar los posicionamientos en el mercado internacional, especialmente el mercado americano, que figura con China y Brasil entre los mayores importadores de aceite de oliva. «La vigilancia debe estar presente a nivel de las exportaciones... Todos los aceites exportados deben ser sistemáticamente analizados con el fin de verificar su conformidad con las normas internacionales en vigor y evitar así la crisis que el aceite de oliva marroquí vivió en el mercado americano bajo la presión de los productores americanos y australianos. Marruecos ha hecho mucho esfuerzo en términos de producción, pero el aspecto comercial sigue siendo aún embrionario», concluye.
En efecto, en el marco del Plan Marruecos verde, las producciones casi se han triplicado en el espacio de algunos años con el objetivo de alcanzar 1,22 millones de hectáreas plantadas y una producción de aceituna de 2,5 millones de toneladas. También se trata de llevar las exportaciones a cerca de 120.000 t para el aceite de oliva y a 150.000 t para las aceitunas de mesa, pero el producto nacional no está aún perfectamente adaptado a las exigencias de los mercados exteriores, indica Hassan Zouhri, del Ministerio de Agricultura, Dirección de la producción vegetal.
Para él, el sector sufre aún de un cierto número de males. Cita, entre otros, la edad avanzada de una parte importante de las plantaciones, conjugada con la baja densidad de plantación y la predominancia de las técnicas de conducción tradicionales.
A esto se añade la subexplotación del potencial de extensión de las superficies en las zonas favorables. Otro inconveniente citado, el sistema de comercialización complejo y no eficiente, caracterizado por la multiplicidad de los intermediarios que captan la mayor parte del valor añadido en detrimento del agricultor. Peor aún, el retroceso de las exportaciones marroquíes de aceitunas de mesa corre el riesgo de hacer perder a Marruecos su lugar de líder en el mercado internacional, conjugado con la baja presencia de los aceites de oliva marroquíes en el mercado internacional debido a la insuficiencia de las cantidades exportables, de la demanda aumentada en el mercado interior y de la ausencia de campañas de promoción de la etiqueta Marruecos en los mercados exteriores. Siendo esto así, márgenes de progreso importantes son a explotar en el plano de la mejora de la productividad.
Se trata, según Hassan Zouhri, del fuerte aumento esperado en el plano del consumo nacional de aceite de oliva, que sigue siendo actualmente netamente bajo en comparación con otros países productores (2 kg/hab./año), del renovado interés por la inversión en el sector, habida cuenta de las ventajas comparativas que ofrece para el país y de los acuerdos de libre comercio con la UE y los EE. UU.
Y se trata sobre todo, según buen número de intervinientes durante este encuentro, del respeto de la conformidad del aceite de oliva con las normas internacionales en vigor hoy en día, condición sine qua non para asegurar su entrada en los mercados portadores.
Según el último informe del Consejo oleícola internacional, las importaciones de aceite de oliva durante los cuatro primeros meses (octubre-enero) de la campaña oleícola 2011/12 muestran una tendencia al alza, especialmente en cuatro de los ocho países importadores, a saber, China (20%), Estados Unidos (10%), Brasil (8%) y Japón (1%), contra una baja de las importaciones de Australia y Canadá que registraron una disminución del 10 y 18% respectivamente. Las importaciones americanas habían por su parte alcanzado un récord en 2010/2011. 88% de los aceites importados provienen de los países de la UE (55% de Portugal, 26% de España, 6% de Italia y 1% de Grecia), 11% de Argentina y 1% de Chile y Marruecos.

