La teoría de los orígenes era bella como una película, pero el guion no estaba totalmente cerrado. El modelo llamado "Out of Africa" postula que el Homo sapiens habría nacido bien en África y habría tomado la ruta rápidamente hace 200.000 años para conquistar el mundo. Hasta reemplazar a las otras especies Homo instaladas desde hace mucho tiempo como Neandertal en Europa.
Jardín del Edén
Dos artículos que aparecen el jueves en la portada de la prestigiosa revista Nature reescriben un poco la novela de nuestros orígenes: el famoso "jardín del Edén" que sitúa la cuna de la humanidad en África del Este tiene los días contados.
Si el ancestro de Sapiens nació bien en África, se extendió por todo el continente antes de partir al asalto del resto del Globo, tal como muestran los trabajos de un equipo internacional dirigido por Jean-Jacques Hublin del Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva de Leipzig (Alemania), profesor en el Collège de France, y por Abdelouahed Ben-Ncer del Instituto nacional de arqueología y del patrimonio de Rabat (Marruecos).
En el sitio de Jebel Irhoud, situado entre Marrakech y la costa atlántica, los paleoantropólogos han sacado a la luz los restos de 22 fósiles. Por el método de la termoluminiscencia sobre sílex quemados procedentes del sitio, han podido recalcular la edad de los individuos, estimada con certeza en 300.000 años!
De 300.000 años de antigüedad
"Hasta entonces, los restos más antiguos de Homo Sapiens exhumados en Etiopía se remontaban a 200.000 años, explica Jean-Jacques Hublin. Por lo que la mayoría de los especialistas estimaban la salida de África en ese periodo.
Pero estos "puntos de orígenes" eran ante todo el fruto de lagunas. "O más bien la falta de excavaciones arqueológicas, especialmente en África del Oeste. "El trabajo sobre los huesos de Jebel Irhoud ha mostrado que se trata de Homo Sapiens arcaicos, en el sentido de que la forma de su cráneo difiere de los hombres modernos, prosigue el francés. Pero la morfología facial de los fósiles es casi la misma."
Así, la cara humana adquirió precozmente sus características modernas, al contrario que la caja craneal que no ha dejado de crecer. Estas excavaciones, que sitúan ahora nuestros restos más antiguos en el Magreb ilustran finalmente la emergencia "panafricana" del Homo Sapiens, a saber, en el conjunto del continente. La cuna común no está pues en el Este, sino que debe extenderse por el conjunto de África, que era entonces una inmensa sabana.

