La ciudad de Mohammedia, a pesar de ciertas limitaciones, aspira a ocupar un lugar privilegiado a nivel nacional y asegurar su desarrollo en armon铆a con las ambiciones de sus habitantes. En este sentido, las mejoras de ciertos ejes y bulevares han reforzado la infraestructura vial urbana de la ciudad, pero no han resuelto los espinosos problemas de la movilidad urbana. Conducir en Mohammedia, especialmente los fines de semana y durante la temporada estival, se ha convertido en un verdadero calvario; la implementaci贸n de sentidos 煤nicos no ha tenido el efecto esperado en la fluidez de la circulaci贸n. Los estacionamientos abusivos han socavado los esfuerzos de quienes esperaban cambios de mentalidad. La situaci贸n es seria, incluso preocupante, agravada por la falta de civismo de algunos usuarios de la carretera y el estado de ciertos ejes de la ciudad que requieren ampliaciones. En ausencia de aparcamientos estructurados dotados de los equipamientos adecuados, las 谩reas de estacionamiento que proliferan presentan serios problemas: desorden, anarqu铆a, ninguna indicaci贸n de precios, etc. M谩s all谩 de los preocupantes problemas de la movilidad urbana, lo que m谩s molesta es la falta de civismo de algunos que no dudan en aparcar sus coches sobre las aceras de ciertos bulevares, privando a los peatones de su derecho, oblig谩ndoles a transitar por la calzada y exponi茅ndoles a riesgos de accidente. La situaci贸n empeora en ciertos puntos de la ciudad; a modo de ejemplo, la rotonda de la Marcha Verde, frente a la Kasbah, es desde su remodelaci贸n escenario de numerosos atascos de circulaci贸n con riesgos evidentes de accidentes. Los usuarios de la carretera, especialmente algunos conductores de peque帽os taxis, m谩s preocupados por la ganancia que por su seguridad y la de sus pasajeros, no dudan en aparcar en un espacio prohibido y estrecho donde el tr谩fico es denso. A pesar de las quejas que estigmatizan la actitud de los conductores de taxis, las maniobras son permanentes en la rotonda: arranques bruscos sin se帽alizar, paradas repentinas sin ninguna consideraci贸n por los veh铆culos que vienen detr谩s, adelantamientos e incluso estacionamientos abusivos, todas ellas infracciones que se han vuelto comunes y no sancionadas. Si a esto a帽adimos la actitud grosera, incluso agresiva, de algunos conductores y el estado de ciertos peque帽os taxis, constatamos que la situaci贸n es demasiado preocupante para seguir ignor谩ndola. 芦Los responsables de la ciudad pensaron en limitar los atascos imponiendo un solo sentido en las arterias m谩s frecuentadas, pero el resultado est谩 por debajo de las expectativas禄, subraya un habitante de Mohammedia. En efecto, esta soluci贸n sigue siendo, seg煤n varios automovilistas, provisional e insuficiente. 芦La prohibici贸n de la circulaci贸n en ciertas calles no resuelve el problema. Esta medida es, al contrario, penalizante para los usuarios de la carretera禄, afirma un automovilista. 芦Esta prohibici贸n, llamada reguladora de la circulaci贸n, agrava simplemente el problema de los atascos, sobre todo cuando no se realiza ninguna operaci贸n de comunicaci贸n para anunciar estos cambios禄. Los ejes afectados por esta medida conocen actualmente un gran abuso de estacionamiento en ambos lados. Cosa que ha creado atascos de circulaci贸n y provocado una gran exasperaci贸n entre los automovilistas y los dem谩s usuarios de la carretera. Esto llama la atenci贸n sobre la falta de espacios de estacionamiento, otro mal de Mohammedia.
El control de los taxis es necesario
Un peque帽o recorrido por la ciudad de Mohammedia basta para darse cuenta del incumplimiento de las prescripciones del C贸digo de Circulaci贸n. Ante esta situaci贸n, los ciudadanos piden a los servicios concernidos que 芦piensen en la ampliaci贸n de las v铆as donde la circulaci贸n es densa y pongan fin a la actitud de ciertos usuarios de la carretera que no se ajustan a las prescripciones del C贸digo de Circulaci贸n禄. En el mismo sentido, piden multiplicar los controles de los peque帽os y grandes taxis, especialmente su estado mec谩nico, con el fin de instaurar una disciplina en el gremio y asegurar una mejor seguridad vial, especialmente para los peatones que se ven perjudicados y expuestos a riesgos.

