En la noche del viernes al sábado, un nuevo método de robo fue experimentado en una teleboutique a pocos metros de la brigada de gendarmería. El o los ladrones actuaron de manera más que audaz. Así, perforaron un agujero en la persiana que cerraba la tienda con la ayuda de sierras, se piensa. La abertura permitía pasar a una persona adulta de tamaño medio. El ladrón, que había fracasado anteriormente en sus intentos de perforar el muro vecino, logró su objetivo a través del portal que se encontraba cerca de la brigada de la gendarmería, al lado de un quiosco de periódicos, en un eje muy iluminado del centro de la ciudad.
Los vecinos, alertados por los intentos del ladrón de practicar una abertura en el muro de la vivienda vecina a la tienda robada, habían intentado avisar a la brigada por teléfono, en vano. Se resignaron entonces a llamar a la propietaria de la cabina, quien tampoco respondía.
El ladrón, aparentemente sin miedo a ser molestado, se tomó su tiempo y atacó la teleboutique, apoderándose de un lote de tarjetas de recarga y de una importante cantidad en efectivo, según la propietaria, que sería originaria de Bejjaâd, todo ello estimado en varios miles de dirhams.
Los habitantes de Tarfaya, indignados por este robo, que no es el único en su pequeña ciudad hasta ahora pacífica, denuncian la inseguridad y la ausencia de medidas que aseguren la tranquilidad de las poblaciones. Piden a los responsables de seguridad que remedien esta situación.
Noticias 27 Jun 2012 2 min de lectura
Recrudecimiento de los robos

