El lanzamiento de la central térmica de Safi ha requerido una inversión de 2.600 millones de dólares. Según el ministro de Energía, Minas, Agua y Medio Ambiente, Abdelkader Amara, esta inversión extranjera es la más importante de su tipo en Marruecos.
"Esta central térmica nos permitirá cubrir aproximadamente el 25% de la demanda nacional de electricidad para 2018, y esto, con una capacidad total de 1.386 megavatios", declaró el pasado miércoles el ministro, antes de recordar que las instituciones financieras japonesas aportan el 67% de la financiación de este proyecto.
Se utilizarán técnicas muy sofisticadas y conformes a las normas internacionales en esta central por primera vez en África, respondiendo así a las exigencias internacionales más estrictas en materia de protección del medio ambiente y de ajuste de la emisión térmica, añadió.
La realización de un gran proyecto de este tipo "nos ayudará a asegurar la creciente demanda de energía en el futuro y a hacer frente a su aumento anual que alcanza hasta el 6%", afirmó.
Este proyecto, cuyas obras de construcción se terminarán en la primera mitad de 2018, tendrá un impacto positivo directo, a nivel nacional y local, en la estabilidad del suministro energético del país, así como en términos de transferencia de tecnología y empleo.

