El Instituto Cervantes, en colaboración con los países de América Latina, organiza el primer Festival de cine latino que se desarrollará en Rabat, del 8 al 18 de abril. Nueve películas están en el programa de esta edición que promete una apertura a estas tierras a través de sus producciones cinematográficas realizadas en español.
«Esta idea nació para consolidar la misión del Instituto Cervantes y continuar su estrategia que no es otra que la difusión de la lengua y la cultura españolas. Como no había eventos que reunieran a estos países juntos, sería bueno tener un festival de cine con muestras de la cultura de cada país. Además, todos los países estaban encantados con la idea y estiman hacerla evolucionar en el futuro.
Esto les permitirá presentar su cultura y darla a conocer a los marroquíes. Algunos prevén incluso proyectar documentales sobre su país», subraya el coordinador de los centros Cervantes en Marruecos, Javier Galván, quien no dejó de precisar, durante la conferencia de prensa presentando el contenido y la filosofía del festival, que el Instituto puede jugar un papel de puente entre Marruecos y América Latina. «Lo que podrá facilitar el desarrollo de las relaciones entre estos países, respetando nuestra vocación y nuestra fidelidad a nuestro trabajo de difusión de la cultura de los países hispanohablantes». Así, cada país participante (Argentina, Chile, Colombia, España, República Dominicana, México, Panamá, Perú y Venezuela) estará representado a través de una producción cinematográfica. Y esto, en torno a temáticas muy diversas, poniendo de relieve el nivel de desarrollo de la industria cinematográfica en cada uno de estos países.
El embajador de México también se felicitó de formar parte de este evento, en compañía de las embajadas de los países hispanohablantes acreditadas en Marruecos. «Este festival permitirá al público marroquí conocer la actualidad de las cinematografías de los países de América Latina que han aportado su creatividad y su talento al imaginario colectivo del 7º Arte. Lo que ofrecerá una perspectiva de la diversidad cultural de los hispanohablantes unidos por el mismo océano geográfico y cultural que nos acerca a los valores estéticos de Marruecos. Este festival constituye para nosotros un gran paso para poder integrarnos en la vida cultural marroquí a través de la industria cinematográfica de América Latina», explica. El embajador de Chile en Marruecos considera, también, que esta bella oportunidad es realmente digna de elogio. «Nuestro cine está en el buen camino. A los marroquíes seguramente les gustará».

