El conflicto entre los componentes políticos de la municipalidad no cesa de amplificarse. Apenas termina un pulso cuando surge otro. En la actualidad, el Consejo de la ciudad vive todavía al ritmo del choque entre el PJD y el PAM a causa del asunto «Balaji», que está lejos de cerrarse. Los consejeros del PJD han decidido boicotear la reunión de la sesión de abril que debía tener lugar la semana pasada y cuyo orden del día estaba consagrado en parte a la destitución de Abdessalam Balaji. A pesar de su presencia en los pasillos del Consejo, los elegidos del PJD se negaron a firmar la lista de presencia para mostrar a sus adversarios el peso político del PJD en la arquitectura de la asamblea local, como declaró Abdessalam Balaji a «Le Matin». «Nuestra conducta tenía como objetivo emitir señales políticas y éticas a aquellos que intentan sembrar la cizaña en el seno del Consejo arrastrándolo a una serie de problemas falsos», para retomar su idea. Los elegidos del PJD también quisieron expresar su indignación ante el comportamiento del alcalde de la ciudad, que se sometió a la presión ejercida por las partes que reclaman la destitución de Balaji de su puesto.
Por otra parte, la actitud de Fathallah Oualalou es fuertemente criticada y esto no será sin consecuencias sobre la solidez de la mayoría. Hay que decir que la configuración política del Consejo de la ciudad está intrínsecamente ligada al origen de los disfuncionamientos en los que se debate la capital. «Los componentes del Consejo, bajo sus diferentes colores políticos, son todos responsables, a diversos niveles, de la situación de la ciudad», declara un elegido local, añadiendo que los consejeros se encuentran en un laberinto sinuoso y ya no saben a qué santo encomendarse. Hoy, es forzoso reconocer que las divergencias de las posiciones políticas de los componentes del Consejo han afectado seriamente a la gobernanza local de la capital. Esta es calificada de todos los modos. Varios elegidos disparan en efecto sus flechas contra el alcalde de la ciudad. Entre las principales críticas, la deficiencia constatada en el refuerzo de los recursos financieros de la capital. «Desde 2009, no se ha consentido ningún esfuerzo para pensar en otros ingresos. Rabat es incapaz de encontrar nuevos recursos», indicó con pesar uno de los jóvenes elegidos de Rabat. En efecto, la capital se hunde en un enorme déficit presupuestario y ninguna solución parece perfilarse en el horizonte para remediarlo. Además del desinterés manifestado por el Consejo de la comuna frente a los ingresos, el déficit presupuestario es la consecuencia de la ausencia de inversiones y de la falta de rigor observado en la percepción de los impuestos y tasas. También en el menú, la ausencia de proyectos estructurantes en beneficio de la población de Rabat. Así, un silencio de radio planea sobre el plan de ordenación que debe ser fijado por la municipalidad, mientras que su mandato llega a su fin pronto, según el elegido del PAM Driss Razzi, presidente del distrito de Hassan. Este no se muerde la lengua, evocando el estancamiento que vive la capital, así como los problemas que sufre en el plano del transporte, el alumbrado, la limpieza, así como en las cuestiones relacionadas con los aspectos socioculturales. Abdessalam Balaji no comparte evidentemente la constatación trazada por Razi. Para él, «el balance del Consejo es positivo, teniendo en cuenta los esfuerzos consentidos para resolver los problemas relacionados con los servicios públicos».
Estima que los expedientes confiados por el sistema de delegación a los elegidos del PJD han registrado resultados positivos. Es el caso, notablemente, de los sectores de la limpieza y de las asociaciones de la sociedad civil». Problemas en cascada. El clima es eléctrico en el seno del Consejo de la ciudad. Los enfrentamientos entre los elegidos locales, la ausencia de una visión común y la desidia observada en la celebración de las reuniones de las comisiones del Consejo son factores que contribuyen a la agonía del Consejo de la ciudad de Rabat, señalan algunos consejeros locales.
Noticias 05 May 2014 4 min de lectura
Las divergencias políticas paralizan el Consejo de la ciudad

