Noticias
18 Apr 2013
2 min de lectura
Cuando las víctimas se convierten en asesinos
Estamos en Rabat. Ambos, Abderrahmane y Othmane, de veintidós y veinticuatro años respectivamente, regresan a la prefectura de policía.
Estamos en Rabat. Ambos, Abderrahmane y Othmane, de veintidós y veinticuatro años respectivamente, regresan a la prefectura de policía. Se dirigen directamente al servicio de la policía judicial para presentar una denuncia. Cargando sus mochilas, los dos amigos comienzan a contar su historia de agresión al oficial encargado de redactar la denuncia. Los dos amigos, que practican artes marciales, afirman que acababan de salir del gimnasio situado en el barrio El Youssoufia donde practican kárate y de tomar el bulevar Kandafa cuando tres jóvenes, armados con cuchillos, les cortaron el paso y les ordenaron entregarles los teléfonos móviles y el dinero que llevaban encima. Efectivamente, uno del trío, llamado El Aouni, que estaba armado con un sable, logró arrebatarle un smartphone a Othmane. Los dos amigos, demandantes, afirman al oficial que los tres malhechores huyeron tras cometer su fec…
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