Al igual que las otras regiones de Marruecos, el mes sagrado del Ramadán en Meknès constituye una oportunidad para conceder una atención particular a las capas desfavorecidas, a las viudas y a las personas con necesidades específicas, con el fin de aliviar sus sufrimientos y dibujar la sonrisa en sus labios.
Como de costumbre, numerosas asociaciones de la sociedad civil y bienhechores de la prefectura han iniciado campañas humanitarias durante el mes bendito de Ramadán, a través de operaciones colectivas de ruptura del ayuno (Iftar) y la distribución de ropa en beneficio de los huérfanos y las familias necesitadas. El objetivo es consagrar los valores de convivencia, solidaridad, ayuda mutua y cohesión social entre las poblaciones de la capital ismailí. Abordados por la MAP, numerosos actores asociativos y habitantes de la ciudad estimaron que el advenimiento del mes sagrado es una ocasión ideal para vivir plenamente los valores de ayuda mutua y solidaridad con el fin de beneficiarse de la gracia divina. Según Ayoub Salem, coordinador dentro de la asociación local «faîl khayr» (bienhechor), el Ramadán es un mes de solidaridad, convivencia y asistencia a las categorías sociales precarias, particularmente los huérfanos, las viudas y las personas con necesidades específicas.
Las acciones caritativas del mes sagrado del Ramadán no consisten únicamente en distribuir las comidas y las bebidas, sino también en visitar los domicilios de estas familias para hacerlas felices y propagar la felicidad. Por su parte, el presidente de la asociación «Fajr Moulay Driss del Santo Corán», Abdessalem Chbihi, indicó que el apoyo social concedido a los necesitados y transeúntes durante este mes bendito representa una «iniciativa humana por excelencia». Esta acción social, que consagra los valores de convivencia y solidaridad entre las diferentes capas de la sociedad, tendrá indudablemente un impacto positivo en los beneficiarios, dijo.
Kamal J., cuadro en el departamento de enseñanza, por su parte, alabó las iniciativas sociales caritativas que numerosas asociaciones tienen por costumbre organizar durante este mes, notando que el Ramadán no es únicamente un periodo de ayuno, sino también un momento de espiritualidad y ayuda mutua.
Por su parte, Fatima R., viuda y madre de tres hijos, abogó por el apoyo a los huérfanos y el refuerzo de las acciones caritativas en beneficio de las capas desfavorecidas, con el fin de hacer extender la alegría y la felicidad entre las diversas capas sociales. La asociación «Fajr Moulay Driss del Santo Corán» organiza diariamente una operación de ruptura de ayuno colectiva en beneficio de un centenar de personas entre las capas necesitadas de la ciudad.
La asociación «faîl khayr» ha procedido, por su parte, el domingo pasado a la distribución de 100 cestas, incluyendo productos alimenticios, en beneficio de las familias desfavorecidas y comenzará, la próxima semana, la distribución de 100 cestas más en beneficio de otros beneficiarios.
Noticias 17 Jul 2014 3 min de lectura
Ramadán, una ocasión para la educación en valores nobles

