La ciudad ocre multiplica las operaciones de encanto para conquistar nuevos mercados turísticos de alta gama. El imperio de los zares parece interesar cada vez más a los profesionales marroquíes.
Una delegación de agencias de viajes y operadores turísticos rusófonos ha estado recientemente en Marrakech en el marco de un taller destinado a promover el turismo nacional de alta gama y a hacer descubrir el Reino de otra manera.
Este evento reunió a representantes de 29 agencias de viajes y operadores turísticos, de los cuales 25 procedían de Rusia y el resto de Ucrania, además de una veintena de profesionales marroquíes especializados en la alta gama, en particular responsables de establecimientos hoteleros de cinco estrellas (y más) y de los Consejos Regionales de Turismo (CRT) de Marrakech, Agadir, Casablanca y Tánger. Este taller fue la ocasión para que los profesionales marroquíes presentaran el producto turístico nacional de lujo en todas sus formas y repasaran la multitud de activos susceptibles de atraer a la clientela rusa, que además está exenta de visado de entrada a Marruecos.
Los dos coorganizadores del evento, Fadel Al-Hafed y Éric Grandjean, se detuvieron en la importancia de este mercado de alto valor añadido y las motivaciones principales de los viajeros rusos, que se sienten más atraídos por el turismo de sol y playa, la alta gama y las compras de lujo.
En este contexto, se puso el acento en la necesidad de hacer todo lo posible para dar a conocer más el Reino y sus enormes potencialidades, con el fin de conquistar este mercado prometedor. De ahí la importancia de multiplicar las manifestaciones de promoción del destino tanto en Rusia como en Marruecos, a través de la organización de viajes de familiarización, talleres y campañas de comunicación. También es importante reforzar las conexiones aéreas directas, sin escala en Múnich, como es el caso hoy en día para todos los vuelos de Royal Air Maroc.
Tras señalar que Marruecos todavía acusaba un déficit en materia de notoriedad e imagen en dicho mercado, los participantes llamaron a conjugar esfuerzos para recuperar este déficit, para mostrar que el Reino es también un destino de lujo y para que Marrakech presente una oferta turística de alta calidad.
Por sus innumerables activos, Marruecos está obligado más que nunca a posicionarse en este segmento de alta gama y a tener una oferta turística diversificada, sabiendo que el turismo de lujo beneficia de un valor añadido más importante que el turismo de masas o de gama media.

