Más de diez años después de su inscripción en el patrimonio mundial de la UNESCO, la rehabilitación de la Ciudad portuguesa, el núcleo histórico de El-Jadida, sigue esperando. La señal de alarma había sido, por otra parte, dada por el Consejo internacional de los monumentos y de los sitios que hizo de ella una de sus principales recomendaciones. La misión enviada por el Consejo había hecho notar, en particular, la ausencia de plan preciso para la gestión del sitio y de los alrededores. Había entonces recomendado vivamente la aplicación, tanto en el interior como frente a la Ciudad portuguesa, de reglas estrictas de urbanismo con el fin de conservar la integración visual de las fortificaciones. Actualmente, no se ve de nuevo más que dos urinarios y una placa conmemorativa de la famosa fecha de la clasificación por la UNESCO.
La Ciudad era un mostrador portugués, construido probablemente sobre el emplazamiento de un antiguo mostrador fenicio fundado a mediados del siglo V antes de Jesucristo y conocido bajo el nombre de «Portus Rusibis», recuerda un profesor de historia. Hoy, entre Mazagan ciudad del recuerdo y Mazagan la brasileña, los puentes están cortados. Única reliquia de estos tiempos ancestrales, la Ciudad portuguesa de El-Jadida fue el 30 de junio de 2004 consagrada patrimonio mundial de la humanidad durante la 28ª sesión de la UNESCO, celebrada en Suzhou en China. Un año más tarde, el sitio estaba en el abandono.
Uno puede darse cuenta del estado de deterioro avanzado de los muros y de los edificios que pueden derrumbarse en cualquier momento. Y con razón, viviendas anárquicas pueblan la Ciudad y familias numerosas se instalan allí. Las obras de urgencia del primer tramo, estimadas al principio en unos 21 millones de DH y lanzadas en 2009, debían en principio terminarse en 2012. Pero a falta de financiación, estas obras fueron abandonadas, porque el ministerio de Finanzas no había validado la concesión de los fondos para finalizar las primeras obras. Al Omrane había en la época comenzado las primeras obras esperando la aprobación del ministerio.
Hoy, el proyecto está bloqueado y las murallas y las viviendas conocen un estado de vetustez generalizado. Según un estudio encargado por Al Omrane, el fenómeno de degradación de toda la Ciudad se encuentra acelerado por una fuerte densificación. Más del 60% de lo edificado está alojado en viviendas precarias. La alimentación de las redes exteriores de agua y de electricidad en ciertos barrios de la Ciudad es también anárquica. En lugares más alejados, terrenos baldíos se han transformado en vertederos. Es ante esta situación alarmante que los responsables locales han trazado un plan de salvaguarda de carácter urgente.
Punto de historia sobre Mazagan: Bautizada Mazagan, esta nueva ciudad (de ahí su denominación ulterior El-Jadida) se convirtió muy pronto en un puerto comercial de primera importancia gracias a la exportación de los productos agrícolas de la región de los Doukkala. Durante dos siglos, los diferentes monarcas que se sucedieron en Marruecos intentaron liberar la ciudad. Según el director del Centro del patrimonio marroquí-lusitano, situado en El-Jadida, lo que es más interesante para la parte marroquí, son las salidas de los marroquíes hacia Lisboa. Cita a este respecto el trabajo efectuado por Ahmed Bouchareb sobre el desplazamiento, en 1521, de una comunidad importante de Doukkalis hacia Portugal: huyendo de una hambruna terrible, douars enteros de la región habían aceptado cruzar el Atlántico para instalarse y vivir con los lusitanos. Una presencia marroquí confirmada por otra parte por Mustapha Machich Alami, quien intenta, a través de numerosos viajes a Portugal, volver a anudar con esta comunidad e instalar un puente cultural entre ambos países.
Noticias 19 Apr 2014 4 min de lectura
¿Para cuándo la rehabilitación de la Ciudad portuguesa?

