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19 Jun 2015
7 min de lectura
Florilegio de colores, sonidos y aromas en el Souk Al Had de Agadir
Nada más cruzar la entrada, el Souk Al Had de Agadir se presenta como una cueva de Alí Babá donde pululan una miríada de sonidos, olores y colores, dando así todo su esplendor a un singular lugar de atracción y compras que, con la llegada de cada Ramadán, se somete a una enésima cura de rejuvenecimiento. En efecto, no se podría visitar el sur marroquí sin venir a Agadir, y allí, no se podría resistir a la curiosidad de ver lo que esconde herméticamente, como una joya, esta imponente muralla ocre con aires de Kasbah, que se llama Souk Al Had, el mayor souk urbano de África que, a lo largo del mes de Ramadán, se somete a un nuevo lifting. La visita de este inmenso mercado, la víspera del mes sagrado, se presenta como una inmersión casi onírica en una colmena zumbante de subastas y gritos, unos alabando beghrir, msamen y otros briouates, otros ofreciendo bolsas de plástico (mika darham, mi…
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