Los trabajos de la 18ª reunión extraordinaria de la ICCAT (Comisión Internacional para la Conservación del Atún del Atlántico) continuaron ayer a puerta cerrada en Agadir, con una primera entrada en materia: el futuro de las cuotas de atún rojo para los dos próximos años 2013/2015.
"El riesgo para los Estados miembros de la ICCAT es decirse: puesto que ahora funciona bien, podemos empezar a aumentar las cuotas", advirtió de entrada el Dr. Sergi Tudela, responsable del Programa de Pesca de WWF Mediterráneo, en una entrevista concedida a la MAP al margen de la reunión de la ICCAT (del 12 al 19 de noviembre).
La ICCAT, órgano oficial internacional de gestión pesquera que agrupa a 48 Estados miembros, celebra su 18ª reunión extraordinaria del 12 al 19 del presente mes en Agadir, con la presencia de más de 500 participantes, quienes deberán decidir el futuro de las cuotas de atún rojo, actualmente fijadas en 12.900 toneladas al año.
El comité científico de la ICCAT, reunido a principios de octubre en Madrid, había indicado que las poblaciones estaban en vías de recuperación, emitiendo, no obstante, amplias reservas sobre la magnitud de este aumento.
Este diagnóstico, aunque matizado, contrasta claramente con el de 1998, cuando el mismo consejo lanzó un grito de alarma afirmando que la sobrepesca amenazaba la supervivencia de este gran pez depredador, cuyas poblaciones del Atlántico noreste se reproducen en primavera en el Mediterráneo.
En 2010, la Unión Europea llegó a solicitar, sin éxito, la inclusión de esta especie en la lista roja de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas (CITES), un preludio a la prohibición de su comercialización.
Desde entonces, la situación ha cambiado drásticamente. De más de 50.000 toneladas al año en los años 90, la entrada en vigor del sistema de cuotas redujo las capturas a 28.500 toneladas en 2008, luego a 22.000 toneladas en 2009, después a 13.500 toneladas al año siguiente, antes de descender a 12.900 toneladas entre 2011 y 2012.
En este punto preciso, la reacción del responsable de WWF fue directa: "Los científicos son muy claros: los datos básicos de la evaluación son muy malos y hay muchas incertidumbres", recalcó, precisando que la idea de su organización es "realizar una nueva evaluación de las poblaciones en tres años con una formación mejorada, pero también con una nueva metodología que permitiría a los científicos estar más seguros de los datos sobre el terreno".
Ante una especie fuertemente sobreexplotada durante décadas y víctima de la sobrepesca y la pesca ilegal, en particular en las principales zonas de desove del atún rojo en el Mediterráneo, la ICCAT no podía permanecer impasible, especialmente con la presencia de un número excesivo de barcos en el mar y una falta de control de las capturas.
Sobre la pesca ilícita, no reglamentada y no declarada (INDNR) precisamente, el Sr. Tudela aseguró que "es cierto que todas las capturas han disminuido, incluida la pesca ilegal, pero también estamos preocupados por ello. Porque no sirve de nada tener cuotas y otras medidas que están en la horquilla científica si, al lado, tenemos pescas ilegales".
En un documento reciente hecho público, WWF revela, citando un estudio del que es patrocinador, que entre 2000 y 2010 "el equivalente a 18.704 toneladas de atún rojo habrían transitado vía Panamá sin haber sido declaradas a la ICCAT".
En la misma línea, el PEW Environment Group, otra organización ecológica internacional, arremete contra la persistencia de la pesca ilegal en las pesquerías de atún rojo, como lo demuestra un estudio de 2012 que estima que "el total de las cuotas admisibles fue superado en un 62% entre 2005 y 2011 y en un 77% entre 2008 y 2011".
En un comunicado de prensa, la misma ONG recomienda "tener en cuenta las recomendaciones científicas y no aumentar las cuotas mientras no se trate el problema de la pesca ilegal y no se integren las mejores investigaciones disponibles en la evaluación de la población".
También preconiza adoptar "rápidamente una versión electrónica del sistema actualmente en papel de documentación de capturas" para reducir el comercio ilegal, "crear un grupo formal de expertos que utilice los datos del comercio y de la documentación de capturas de atún rojo" e investigar las fuentes de pesca ilegal.
En un discurso leído en su nombre en la apertura, el lunes, de los trabajos de la ICCAT, el ministro de Agricultura y Pesca Marítima, Aziz Akhennouch, había llamado a reflexionar sobre "nuevos instrumentos de regulación y gestión responsable" de los recursos atuneros, basándose en un dictamen científico fundamentado, un compromiso colectivo para recopilar y transmitir información y datos de calidad, y la optimización de la trazabilidad de las capturas aguas abajo y aguas arriba.
Aseguró que estos mecanismos deben prever también la puesta en marcha de medidas de gestión que integren enfoques que permitan comprender mejor las cuestiones medioambientales, medidas de control y seguimiento integrado, el refuerzo de la cooperación regional y el acompañamiento de las partes contratantes en desarrollo.
En Marruecos, la pesca de especies de túnidos y especies afines alcanzó una producción de 8.584 toneladas durante el año 2011, frente a las 10.722 toneladas de 2010, lo que supone un descenso de aproximadamente el 20% en términos de volumen.
Noticias 15 Nov 2012 5 min de lectura
Cuotas de atún rojo: Las ONG alzan la voz en la reunión de Agadir

