La Asociación profesional de los comerciantes de productos artesanales de la ciudad de Agadir denuncia desde hace varios meses los mercados paralelos y un cierto número de disfunciones que ploman el desarrollo del sector y empujan a los dueños de bazares a cerrar el negocio. La asociación ha intentado varias veces dirigirse a los poderes públicos, pero en vano. Las disfunciones se resumen, de hecho, en la estafa de los conductores de taxis, de los falsos guías y de los empleados del sector de la hostelería que desvían a los turistas marroquíes y extranjeros hacia otras tiendas de la ciudad a cambio de comisiones que alcanzan a veces el 50% del precio de venta. Los artesanos sufren también la presencia de los vendedores ambulantes que dañan la economía nacional y la calidad de los productos debido a los precios que practican. Es tiempo, recordó la asociación profesional de los comerciantes de productos artesanales de la ciudad de Agadir, de denunciar estos problemas que no datan de ayer y de responder a ellos con medidas concretas para salvaguardar el sector. La oficina de la asociación ya ha dirigido quejas a este propósito a las autoridades centrales, incluido el primer ministro. Quejas similares han sido, así, dirigidas al ministro de Turismo, al del Interior, al de Finanzas y al de Comercio e Industria. Asimismo, se han enviado cartas interpelando a los responsables locales, provinciales y regionales a la anticipación y a la búsqueda, especialmente, de soluciones que se quieran pertinentes, al director regional de impuestos, al delegado regional de turismo y al de comercio e industria. Todos, se precisó, han sido informados por medio de estas correspondencias de estas reivindicaciones legítimas y de la situación catastrófica en la que se encuentran algunos artesanos». La oficina también hizo una serie de sugerencias que no requieren un presupuesto consecuente, pero que toman en cuenta iniciativas audaces, responsables y ciudadanas para permitir a la artesanía de la región sobrevivir. Tras varias tratativas con los poderes públicos, sin éxito, se decretó una huelga de 48 horas los días 29 y 30 de abril. Desde entonces, el wali de la región ha prometido la puesta en vigor de las soluciones más adecuadas y más equitativas para defender el sector.
La etiquetación del sector
Un estudio fue lanzado recientemente por la Cámara de comercio, de industria y de servicios de Agadir (CCISA), en el marco del programa «Rawaj». Con el fin de redinamizar la actividad artesanal, se estableció un estado del lugar del sector, a raíz de lo cual vio la luz un programa de etiquetación. Los comerciantes se mostraron desconfiados respecto a este programa. Ahora bien, esta etiquetación permitirá salvaguardar el sector y dar a conocer más el patrimonio regional ofreciendo productos artesanales de calidad.
Para aprovechar las ventajas de esta etiqueta, los comerciantes están obligados a poner los locales a las normas y a respetar la legislación del trabajo. Deben también implicarse en el desarrollo sociocultural de Souss-Massa-Draâ. El proyecto de etiquetación concernió a 50 comerciantes antes de ser generalizado.

