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06 Oct 2026
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Agadir: La hostelería entre la subida de gama y nuevas capacidades
Si Agadir y Taghazout Bay disponen hoy de la demanda, el reto es ahora hacer evolucionar la herramienta hotelera al mismo ritmo. Turismo: Mejora de la calidad, renovación, nuevas normas, eficiencia energética y digitalización: la hostelería regional se enfrenta a varios proyectos. Reunidos en Agadir, profesionales e instituciones han planteado los retos de una transformación que se ha vuelto necesaria. Sobre todo porque el destino muestra una afluencia sostenida y empieza a chocar con los límites de su capacidad de alojamiento. La hostelería de Souss-Massa prepara su próxima etapa. Ese es todo el sentido del foro organizado la semana pasada por la Asociación regional de la industria hotelera de Agadir-Souss Massa (ARIH-ASM) y el Consejo regional del turismo (CRT), en colaboración con InterWorld. Alrededor de la mesa: hoteleros, instituciones, expertos y proveedores de soluciones que han venido a confrontar sus experiencias y, sobre todo, a identificar las palancas capaces de mejorar la competitividad de los establecimientos. El momento no es casual. La actividad turística funciona bien en Agadir y Taghazout Bay, pero las expectativas de la clientela evolucionan igual de rápido. A esto se añaden nuevas exigencias en materia de calidad, consumo energético y digitalización. Tantas transformaciones que obligan a los establecimientos a revisar sus estándares, pero también sus modos de funcionamiento. Las nuevas normas de clasificación han ocupado, por otra parte, una buena parte de los intercambios. Más allá de la obligación reglamentaria, los profesionales ven en ello un medio para hacer evolucionar la oferta y acercarla más a los estándares internacionales. Invertir en el rendimiento Pero la mejora de la calidad no se resume en la clasificación. Eficiencia energética, control de los gastos, renovación de los espacios, decoración, modernización de los equipamientos, digitalización de las operaciones o incluso inteligencia artificial: el foro ha abarcado una amplia gama de soluciones. La ecuación es a la vez comercial y económica. Se trata de mejorar la experiencia del cliente controlando al mismo tiempo los costes de explotación y la huella medioambiental de los establecimientos. Esta reflexión cobra todo su sentido a la vista de los resultados actuales del destino. En agosto, las llegadas aumentaron un 2,4% interanual y las pernoctaciones un 2,64%. La tasa de ocupación media de los hoteles clasificados alcanzó el 80,34%. En los ocho primeros meses de 2026, las llegadas muestran un aumento del 4,59% y las pernoctaciones del 6,71%. La tasa de ocupación alcanza el 68,67%, frente al 65,93% de un año antes. El 5 estrellas muestra una dinámica aún más sostenida: +23,93% de llegadas y +26,82% de pernoctaciones en ocho meses. Una evolución que confirma el reposicionamiento progresivo del destino en la gama alta, particularmente visible en Taghazout Bay. Una capacidad que alcanza sus límites La clientela también se diversifica. Polonia progresa un 43,3% desde principios de año, los Países Bajos un 53,27%, Canadá un 23,4% y Portugal un 14,33%. El Reino Unido sigue siendo el primer mercado extranjero con 246.431 llegadas, mientras que el mercado nacional sigue siendo un pilar de la temporada estival. Francia, en cambio, retrocede un 3,77% en ocho meses. Estos resultados hacen surgir otro reto: el de la capacidad. Para los profesionales, Agadir llega a la saturación. Con 31.827 camas y tasas de ocupación que rozan el 80% en temporada alta, las posibilidades de absorber una demanda adicional se reducen. La cuestión es tanto más estratégica cuanto que la conectividad aérea de Agadir sigue reforzándose. Aún hace falta que la oferta de alojamiento pueda seguir este aumento de potencia. Se perfilan entonces dos proyectos. El primero concierne a la creación de una nueva oferta hotelera. El segundo, igual de importante, se refiere a las cerca de 4.500 camas obsoletas que cuenta todavía el destino y que requieren renovación, reconversión o puesta al día. Para Abdelhak Chahili, presidente de la ARIH-ASM, la transformación del sector pasa precisamente por una movilización colectiva. «Nuestra responsabilidad es acompañar a los establecimientos en su mejora de la calidad, facilitar su adaptación a las nuevas normas y fomentar las inversiones que mejoren duraderamente su rendimiento», subraya. El foro habrá permitido así poner los temas sobre la mesa en un momento clave para el destino. Porque si Agadir y Taghazout Bay disponen hoy de la demanda, el reto es ahora hacer evolucionar la herramienta hotelera al mismo ritmo. Entre nuevas inversiones, renovación de lo existente y mejora de la calidad, se perfila una nueva fase de desarrollo para la hostelería regional. Reciba las últimas noticias de Aujourd’hui Le Maroc directamente en WhatsApp
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