El festival de Merzouga no es solo una manifestación artística de animación musical donde se presentan una diversidad de grupos y artistas de calidad, sino también un espacio de reflexión sobre temas importantes y de actualidad. En este sentido, destaca la conferencia sobre la temática de «La Tolerancia y la Paz», moderada por los jóvenes investigadores Khadija Outoulount y Brahim Mouradi.
Los jóvenes investigadores Khadija Outoulount y Brahim Mouradi hablaron sucesivamente de la urgente necesidad de un verdadero diálogo entre los pueblos, con el fin de preparar las condiciones adecuadas para la interculturalidad. Asimismo, intentaron determinar, cada uno según su investigación, los factores que impiden este intercambio en un ambiente de apertura y coexistencia. En su intervención, Khadija Outoulount habló del ser humano entre la identidad y la alteridad, planteando la crisis de la convivencia que podemos observar hoy en día. «Si el mundo actual está atormentado por la violencia y el terrorismo, es esencialmente porque existe esta crisis de identidad y alteridad. Y sobre todo porque vemos en el otro y en su diferencia una amenaza. La identidad se concibe desde una perspectiva de pureza que refuerza la idea del rechazo a toda disimilitud y que lleva consigo un odio morboso contra cualquier persona que muestre su alteridad religiosa, étnica, cultural u otra.
En este orden de ideas, el encuentro con el otro solo puede ser infeliz y el proyecto de vivir juntos pacíficamente sigue siendo quimérico», subraya Khadija en su exposición, donde precisa que vivimos la crisis de la era moderna. «Nos encontramos con la dificultad de vivir nuestro tercer milenio y es muy difícil habitar nuestro mundo. La era moderna, supuesta ser la de la aldea global, se ha convertido en un lugar donde el hombre ya no soporta a su semejante y donde la brecha es cada vez más enorme». Esto constituye una verdadera amenaza para la humanidad en su diferencia, ya que la interculturalidad siempre ha existido y ha permitido al hombre evolucionar, conociendo al otro en su especificidad y compartiendo con él muchas cosas. Khadija estima que el arte, la literatura y la traducción tienen el poder de concretar estos acercamientos. «Este festival constituye un ejemplo perfecto de intercambio entre los diferentes pueblos del planeta. A través de estos encuentros, podemos dilucidar muchas problemáticas de este tipo y recoger los beneficios de la convivencia». La investigación de Brahim Mouradi señaló al hombre a través de una visión general a lo largo de la historia. Se apoyó en las revelaciones de Edgar Morin y Jean-Paul Sartre sobre sus pensamientos acerca de la laicidad, la religión y otras reivindicaciones de libertad. Brahim también habló de la creación de estas diferencias y barreras que aún sufre la humanidad, ya que engendran guerras y conflictos sin fin. «La unidad es el tesoro de la diversidad humana.
Esta última sirve a la unidad», añade. Pero, continúa, podemos, a través del arte, recuperar un poco de sentido para combatir el fanatismo y la barbarie actual. «Ir hacia el otro con el arte y la cultura es una tarea que puede ser bien llevada a cabo por el intelectual y el artista para intentar salir de este túnel de rencor y animosidad entre los pueblos». El académico Mustapha Elouizi, quien actuó como moderador, no dejó de expresar su reflexión sobre este tema evocando el modernismo y todo lo que puede conllevar como destrucción de la sociedad y del ser humano. «Todo ser humano debería estar comprometido con los valores humanos, a saber: el amor, la fraternidad, la solidaridad, la cooperación, la convivencia... Todos estos valores contribuyen a que el ser humano esté abierto a su homólogo.
No podemos decir que el mundo ha perdido su alma, porque todavía quedan muchas cosas buenas que intercambiar; es un rayo de esperanza, un camino luminoso y una guía para un mundo radiante que amar y compartir. Sabiendo que el camino que conduce hacia la modernidad posee una faceta negativa que destruye todo lo que estamos construyendo. Es a esto a lo que debemos prestar atención para no caer en la contradicción».

