Noticias
13 Jun 2013
5 min de lectura
La aventura musical continúa con belleza con el fado y el chaâbi
En el marco de las «Noches de la Medina», un viaje artístico e iniciático al corazón de las míticas callejuelas de este patrimonio universal de la humanidad, el público del Festival de Fès de las Músicas Sagradas del Mundo tuvo una cita, el 12 de junio, con la cantante portuguesa Ana Moura, considerada como la nueva princesa del fado.
Género musical portugués que toma la forma de un canto melancólico generalmente acompañado de instrumentos de cuerda pulsada, el fado es un fenómeno urbano, nacido en el siglo XIX en los barrios portuarios y populares (Alfama, Mouraria, el barrio de los moros o Bairro Alto) de Portugal gracias a los marineros, que se nutrían a través de sus viajes de los cantos árabes y las melodías antiguas de los esclavos afrobrasileños. Hacia 1870, el fado, con la gran cantante Severa, se convertiría también en el patrimonio de una aristocracia, amante de esta verba poética, antes de convertirse en el canto de todo un pueblo en los años sesenta gracias a la gran Amalia Rodriguez. Ana Moura, nueva figura emblemática del fado, lleva en sí la sensibilidad romántica y trágica de un fado profundamente arraigado en la ciudad de Lisboa, donde se afirmó una interpretación tanto femenina como masculina. Su be…
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