Caótico. Siéndolo desde siempre, la zona comercial «Garage Allal» lo es aún más estos últimos dÃas. 40 000 vendedores ambulantes y otros ferracha se activan allà cada dÃa, según una operación de censo efectuada por la División económica y social, dependiente de la prefectura de los distritos Al-Fida Mers-Sultan. De manera natural, esta cifra tiende a duplicarse durante los fines de semana, sabiendo que toda la zona alberga menos de
4 000 comercios. Esto hace un total de 10 ferracha por un comerciante patentado en un dÃa normal. Muy dura, la competencia es sobre todo desleal dada la situación que prevalece.
El advenimiento del mes sagrado hace unos dÃas ha tenido por efecto, como de costumbre, empeorar la situación. Nuevos «puestos» han visto la luz, exclusivamente dedicados a la cesta ramadanesca, hecha de crepes, queso tradicional y otros platos apreciados durante este periodo.
«Durante el ramadán, el número de vendedores ambulantes puede alcanzar fácilmente los 60 000, y al final de la semana, la situación empeora aún más», explica Mohammed Dahbi, coordinador de la Unión general de empresas y profesiones (UGEP). Este último lamenta el estado de las cosas hoy en dÃa. Algunos vendedores ambulantes estarÃan vendiendo productos caducados, algo que es perjudicial para la reputación de la que goza la zona de Garage Allal, conocida por la venta al por mayor y al por menor. «Los comerciantes honestos contribuyen al desarrollo de la ciudad, a través de los diferentes impuestos que pagan, por lo que es inconcebible no protegerlos y, peor aún, dejarlos hundirse a causa de vendedores que no pagan ningún impuesto», protesta Dahbi. En este sentido, algunos comerciantes han visto su volumen de negocios retroceder más de un 50%. Paralelamente, la lucha contra el fenómeno de los vendedores ambulantes a nivel de otras prefecturas es uno de los parámetros que contribuyen fuertemente a la situación que vive Garage Allal hoy en dÃa. «Ante la laxitud de las autoridades, los vendedores expulsados de otros lugares vienen a instalarse en Garage Allal, sabiendo de antemano que no serÃan molestados en absoluto», subraya Mohammed Dahbi. Durante una de sus reuniones, la UGEP intentó evaluar el dinero recaudado por estas operaciones de alquiler de una parcela del espacio público, con fines comerciales, y esto, de forma totalmente ilegal. De media, los precios de alquiler de una decena de m² oscilan entre 20 y 150 DH por dÃa, o incluso mucho más según la ubicación de la zona a alquilar. Para una media de 30 DH por dÃa de alquiler, lo cual está por debajo de los precios reales, esto supone un botÃn de 1,2 MDH que circula de mano en mano en Garage Allal.
Transacciones que se desarrollan bajo la mirada cómplice de los agentes de la autoridad que, ellos, se ocupan de organizar todo (circulación, disputas, etc.). «Está claro que este comercio ilegal es gestionado de manera muy organizada por lobbies que no tienen interés en que esto cese. Las autoridades no quieren hacer nada y actúan según su antojo. ¿Cómo explicar que durante las estancias de S.M. el Rey en Casablanca, todos los vendedores ambulantes desaparecen, para volver a aparecer al dÃa siguiente de su partida? Mientras tanto, los comerciantes que pagan sus impuestos están en agonÃa», concluye el coordinador de la UGEP.
Inseguridad
El estado de las cosas en Garage Allal es tal que, además de los escaparates de las tiendas ocupados por los vendedores ambulantes, las arterias y bulevares limÃtrofes están casi bloqueados. El acceso a ciertos lugares requiere mucho esfuerzo y paciencia, sin olvidar una buena dosis de vigilancia. En efecto, el número de delincuentes que frecuentan el lugar ha registrado un aumento vertiginoso estos últimos meses. Prueba de ello es el importante número de denuncias presentadas a nivel del Distrito Al-Fida Mers-Sultan. Denuncias presentadas tanto por particulares de paso por Garage Allal que han sido vÃctimas de robo a mano armada, como por parte de los comerciantes. Recientemente, dos vendedores de especias fueron vÃctimas de robo. Al primero le sustrajeron una importante suma de dinero, mientras que el puesto del segundo fue visitado de noche por delincuentes, que le despojaron de su… caja fuerte. Un joyero también ha sufrido las consecuencias de los ladrones que frecuentan la zona.

