Dar El Oumouma, un sueño largamente acariciado pero finalmente realizado. Desde 2010, el municipio de Tahla (provincia de Taza) dispone a su vez de una casa de espera, un espacio de acogida para mujeres embarazadas del medio rural. Una estructura que el sector sanitario necesitaba enormemente y que fue calurosamente acogida por los habitantes de la región. El marco acogedor que ofrece Dar El Oumouma, que admite la presencia de un miembro de la familia, permite una estancia apreciada por todos. Pero para hacerla aún más eficiente, los responsables apelan a la generosidad de los benefactores.
Es una necesidad que se impone aún más dado que la pequeña ciudad de Tahla ha visto explotar el número de sus habitantes. Cuando se sabe que casi el 50% de las beneficiarias de Dar El Oumouma no son solo habitantes de Tahla y que afluÃan de todos los Douar, y a veces de los grandes centros vecinos, esto da una idea de la aportación considerable de este establecimiento y de su dimensión social. En efecto, las mujeres son acogidas de 3 a 7 dÃas antes del parto (alojamiento, restauración y otros servicios) y al menos los dos dÃas siguientes a un parto normal. Sin embargo, su sostenibilidad está seriamente cuestionada. Para funcionar bien y responder a una demanda creciente, Dar El Oumouma necesita apoyo financiero y, por tanto, cuidados apropiados. Situado cerca del centro de salud local, este establecimiento, que fue puesto en marcha gracias a una subvención de la INDH, comprende tres habitaciones con 10 camas, un salón y una cocina. Un verdadero marco familiar. La oficina directiva subraya su compromiso de preservar cierta calidad de servicio. Limpieza, calor humano y vigilancia asidua de las pacientes… tales son las prioridades. De hecho, el estado de las instalaciones lo demuestra perfectamente. Por ello, la preservación de esta estructura está Ãntimamente ligada a su financiación, de ahà el llamamiento de esta asociación a los municipios vecinos para que contribuyan a su funcionamiento. «Al igual que agradecemos a los benefactores, pedimos con todas nuestras fuerzas a los municipios vecinos que nos echen una mano para poder hacer frente a las limitaciones financieras requeridas para un buen funcionamiento de este establecimiento», indica Said Loukili, vicepresidente de este establecimiento social. Y añade que los cinco empleados del establecimiento cuestan por sà solos cerca de 90.000 DHS. Pero esto no desanima a los miembros de la asociación. Se están desplegando esfuerzos para proceder a una extensión que permitirá a Dar El Oumouma satisfacer más necesidades. Pero hay que reforzar la infraestructura sanitaria de la ciudad. Sin servicios de urgencia ni personal administrativo y médico suficiente, nunca se podrá responder a las necesidades crecientes. Lo importante es no volver a ver casos de mujeres dando a luz en coches cerca del hospital municipal.
Noticias 09 Apr 2013 3 min de lectura
Reforzar Dar El Oumouma de Tahla

