Los ingleses habrían dicho que llovía a cántaros. La lluvia no ha dejado de caer este domingo en Tahla, en la provincia de Taza. Todo comenzó de manera normal, una temporada invernal de las más generosas. De repente, varias casas se inundaron. La red de saneamiento dejó de repente de servir y de canalizar las aguas torrenciales caídas a lo largo del día. En los barrios de Al Qods, en Mandar Al Jamil, así como en Ayt Boutayeb, la gente tuvo que contar con sus propios medios para evacuar las crecidas y limpiar los barrancos para evacuar las aguas. Los pocos bomberos y gendarmes que se dirigían a las zonas siniestradas no podían hacer nada, salvo compadecerse de los sufrimientos de los habitantes. Algunos afirman claramente que estaban faltos de medios y que sentían vergüenza ante tal situación. «Imperdonable, hace años que las autoridades saben que esta zona está en peligro permanente cada invierno, sin que se tome ninguna medida para ponerle fin», subraya un habitante y miembro de la Asociación Aït Boutayeb. A nivel de Oued Lahmar, a 16 km de Tahla, las inundaciones ocurridas estuvieron a punto de ahogar a tres personas, cuyo coche fue arrastrado por las crecidas.
Los habitantes tuvieron que tomar las riendas por sí mismos. La solidaridad entre vecinos y el apoyo de los jóvenes fueron fundamentales para el alivio. Ciertamente, muchas casas están construidas en zonas que normalmente se supone que no son edificables, pero la pregunta es siempre la misma: «¿Quién autorizó la construcción de casas en tal zona?». Además de esto, los habitantes de varios barrios, como los de Al Massira, siguen esperando la instalación de un canal capaz de evitar y contener las inundaciones. Para los habitantes, estas crecidas recuerdan a los responsables locales y provinciales que Tahla sigue estando por debajo del mínimo requerido para una pequeña ciudad de cuarenta mil habitantes. «Ni seguridad a la altura, ni carreteras practicables, ni saneamiento apropiado, mucho menos un dispositivo de gestión de catástrofes, somos el pariente pobre de nuestra provincia, y quizás de todas las provincias», se indigna un habitante.
Noticias 20 Nov 2012 2 min de lectura
Tahla sufre las iras de la pluviometría y de las políticas

