Para luchar contra la proliferación de los barrios de chabolas, el programa del Ministerio de Vivienda, Urbanismo y Ordenación del Espacio prevé un presupuesto de 78 millones de dirhams. El programa beneficiará a cuatro barrios, con una población de más de 12 000 personas repartidas en 2 517 familias, es decir, el 27% de los habitantes de la ciudad. El cinturón de barrios de chabolas constituye para la ciudad de Sidi Bennour un desafío que hay que afrontar con urgencia, porque el 27% de la población vive en estas barracas. Se prevé a este respecto un presupuesto de 7 millones de dirhams para el realojamiento de 12 000 personas. ¿Hay que recordarlo?: el mismo objetivo estaba previsto en el programa “Ciudades sin barrios de chabolas” en 1995. Ya, en el marco de una asociación multipartita entre el Ministerio de Vivienda y diversas colectividades locales, el realojamiento de todos los habitantes de chabolas de los Douars El Abdi, Lfatmi y Lkaria estaba previsto para 2007. Desde entonces, no solo no se han erradicado los barrios de chabolas, sino que las barracas se han multiplicado, con sus lotes de precariedad y criminalidad. En 2008, se retoma el mismo proyecto y se vuelve a empezar con la esperanza de que los compromisos tomados sean respetados. Sin embargo, las obras de mejora de Sidi Bennour son de las más urgentes para mejorar el marco de vida de las poblaciones. Las promesas de los responsables locales y los elegidos no siempre se han traducido en la realidad, lo que ha alimentado un sentimiento de escepticismo entre las poblaciones. Esta vez, con motivo de la visita real, las promesas se han tomado ante Su Majestad el Rey, lo que hace a los maestros de obra más responsables de sus compromisos. Los espacios verdes han sido devorados por múltiples construcciones, sin ninguna visión global de ordenación urbana; las infraestructuras básicas, tales como las calzadas, las canalizaciones, los jardines públicos (uno solo, pero en pésimo estado), etc., necesitan una mejora urgente. La degradación del medio ambiente (las emanaciones de la contaminación de las capas freáticas, la destrucción de espacios verdes... todo esto ha alcanzado un nivel tal que corre el riesgo de comprometer en el futuro la puesta en marcha de cualquier obra de desarrollo humano. Se proyecta, entre otras cosas, la ordenación de un parque y de un vertedero controlado, el refuerzo de la red viaria y la creación (o mejor dicho la restauración) de un cinturón verde. Las intenciones son seguramente buenas, pero hay lugar en todo esto para determinar el maestro de obra de cada obra, los actores implicados (de la municipalidad, de los consejos regionales y provinciales, del Estado), de las modalidades y montantes de sus contribuciones, el timing de realización, etc. En ello va la credibilidad de las autoridades locales. Se debe poner fin al escepticismo de los Bennouris para obtener su adhesión a la puesta en marcha de estos proyectos.
Los logros de la INDH
Durante la visita real a la ciudad de Sidi Bennour se presentaron numerosos productos de actividades generadoras de ingresos, programadas en el marco de la INDH, y de las que se benefician las cooperativas locales. Estos proyectos tratan especialmente sobre la creación de una unidad para la inseminación artificial en beneficio de los ganaderos de bovinos en la comuna Ouled Ghanem por 320 000 DH, la adquisición de colmenas para la apicultura y la producción de miel en beneficio de la cooperativa “Achifae”, en el Centro Lâounate mediante una suma de 241 000 DH), la adquisición en beneficio de diversas asociaciones de Azemmour de equipamientos, incluidas tres máquinas modernas para la carpintería en favor de la cooperativa “Kounouz” por 377 000 DH, y la adquisición de máquinas de coser en beneficio de la asociación “Annahda” y la cooperativa “Oum Rabie” por 191 000 DH.

