La inscripción de Rabat en la lista del Patrimonio Mundial de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) es una «nueva etiqueta» para poner en valor la joya cultural, arquitectónica e histórica que es la capital del Reino, afirmó Eric Falt, subdirector general de la Unesco.
Conseguida gracias a la «importante implicación» de SM el Rey Mohammed VI, quien incitó a los responsables locales y al Ministerio de Cultura a presentar un «expediente de candidatura de gran calidad», esta distinción atribuida por unanimidad del Comité del Patrimonio Mundial deberá animar a las autoridades de Rabat a preservar este patrimonio en beneficio de sus habitantes y de las generaciones futuras.
En una entrevista con la MAP, el Sr. Falt quiso destacar el carácter «ejemplar» del expediente de candidatura de Rabat para obtener el estatus de ciudad Patrimonio Mundial de la Humanidad. La Unesco está convencida de que Marruecos «se toma muy en serio esta inscripción», se felicitó el responsable de la Unesco.
«He podido ver que las autoridades a todos los niveles trabajan de concierto» para garantizar las condiciones necesarias para la preservación de este patrimonio y para que la población local esté orgullosa de esta nueva etiqueta», prosiguió el Sr. Falt, quien fue invitado recientemente a Marruecos para participar en el lanzamiento oficial de las festividades que marcan la inscripción de Rabat en el Patrimonio Mundial.
La Unesco, añadió, cuenta con acompañar a la ciudad de Rabat con un esfuerzo de promoción para preservar su patrimonio cultural, a través de acciones concertadas, rindiendo homenaje al «alto grado de competencia» de las autoridades de la capital en materia cultural.
El Sr. Falt citó, a título de ejemplo, la elección de Rabat por parte de la asociación estadounidense «Earth Day Network» para celebrar el 40º aniversario del Día de la Tierra en 2010.
La inscripción de Rabat es el colofón de varias décadas de esfuerzos desplegados por sus autoridades, que han adoptado un enfoque «gratificante» poniendo el acento en el tema de la diversidad y un matrimonio logrado entre modernidad y autenticidad.
El sitio de Rabat habrá gustado a las instancias internacionales y a la Unesco en particular, porque la consigna elegida ponía el acento en Rabat como «capital moderna, ciudad histórica y un patrimonio compartido».
Se trata, a ojos del Sr. Falt, de un tema revelador que ponía en valor un patrimonio compartido por todos, lo que hacía del expediente de Rabat una «candidatura ejemplar, original y bien estructurada» que asociaba bien los testimonios de las diversas épocas que ha vivido la ciudad, los valores que estas épocas han transmitido y las huellas de toda una historia, de creencias y de tradiciones que se han cruzado en la ciudad a lo largo de los siglos.
La Unesco desea ardientemente que esta inscripción pueda traducirse en un aumento de los flujos turísticos a Rabat, sin por ello atentar contra la calidad de los sitios visitados.
Aunque la afluencia masiva de turistas podría causar problemas en algunas comunidades, advirtió el responsable de la Unesco, «las autoridades marroquíes son muy conscientes de ello y sabrán tomar las medidas que se impongan» para preservar las riquezas de la capital.
«No estoy demasiado preocupado por este tema, porque Marruecos tiene tantos sitios inscritos (9 en total) que Rabat se beneficiará necesariamente de una afluencia turística, pero en un contexto nacional» rico en sitios registrados en el Patrimonio Mundial, subrayó el Sr. Falt, señalando que «Marruecos es el país del mundo árabe más rico en sitios inscritos y eso demuestra bien la voluntad de las autoridades marroquíes de respetar los compromisos contraídos con la convención sobre el patrimonio, que comportan derechos sobre la solidaridad internacional y el reconocimiento, pero también deberes en términos de conservación y protección».
El Sr. Falt no dejó de rendir homenaje a los esfuerzos de Marruecos para proteger sus sitios inscritos en el Patrimonio Mundial. «Marruecos, dijo, forma parte indudablemente de los países más activos de la región en la protección y la promoción del patrimonio. Está en condiciones de arrastrar tras de sí a los otros países del Magreb» en un contexto de refuerzo de la cooperación regional en el ámbito cultural.
Abordando los otros ámbitos de colaboración de la Unesco con Marruecos, el Sr. Falt citó, entre otros, la educación, las ciencias, la comunicación y la información, y la libertad de expresión.
Respecto a la educación, el responsable de la ONU saludó la acción de SAR Lalla Meryem, quien en su calidad de embajadora de buena voluntad de la UNESCO, lleva a cabo con mucho éxito proyectos en favor de las mujeres y los niños.
Marruecos, insistió, ha realizado muchos esfuerzos en el ámbito de la lucha contra el analfabetismo y ha logrado progresos notables en términos de desarrollo y derechos humanos.
«Más allá de todos estos esfuerzos en los ámbitos de la cultura, la educación y las ciencias, es importante decir que Marruecos y la Unesco trabajan en excelente inteligencia y en buena armonía, y comparten una misma visión del mundo, la de un nuevo humanismo» fundado en un verdadero desarrollo humano y sostenible.
Noticias 04 Dec 2012 5 min de lectura
Rabat Patrimonio Mundial de la Humanidad: Una nueva etiqueta para poner en valor las joyas de la capital

