El programa de coaching territorial, cuyo lanzamiento se desarrolló en presencia de los cargos electos de las colectividades locales, los actores del desarrollo de la región, los representantes de la sociedad civil y del sector económico, así como de los coaches-formadores, es el fruto de un convenio de asociación entre el consejo de la región de Oriental y la organización panafricana Ciudades y Gobiernos Locales Unidos de África (CGLU-A), firmado en junio pasado en Oujda al margen del segundo coloquio sobre la cooperación descentralizada. Esta iniciativa tiene como objetivo apoyar al consejo de la región de Oriental en la definición y la puesta en marcha de las políticas de acompañamiento sostenible de las colectividades territoriales y en sus intervenciones en la organización de sinergias con la sociedad civil y el conjunto de las fuerzas vivas con el fin de promover el desarrollo local.
El wali de la región de Oriental, gobernador de la prefectura de Oujda-Angad, Mohamed Mhidia, subrayó, en una declaración leída en su nombre, que este protocolo de acuerdo, que define los medios y las reglas de asociación entre los diferentes intervinientes en la región, viene en respuesta a las expectativas de los cargos electos locales que expresaron un gran interés por beneficiarse de esta experiencia propuesta por la CGLU-A durante la cumbre organizada en Dakar en 2012.
En el marco de la dinámica de desarrollo que conoce la región de Oriental durante los últimos años, y habida cuenta de las nuevas orientaciones que prevén ampliar las competencias de los consejos electos, es necesario cambiar los antiguos procedimientos y adaptar los comportamientos y las mentalidades a las reglas de buena gobernanza y eficiencia que subyacen al desarrollo de los territorios, precisó el wali.
Por su parte, el secretario general de la CGLU-A, Jean Pierre Elong Mbassi, señaló que Marruecos trabajaba, al igual que los otros países africanos, para reformar la gobernanza pública a través de la política de descentralización que ha sido consagrada por la nueva Constitución, señalando que en el marco de la regionalización avanzada, las colectividades locales tendrán una mayor responsabilidad en los ámbitos del desarrollo económico, social, cultural y humano.
La CGLU-A ha puesto en marcha, en este sentido, un programa de coaching territorial como mecanismo destinado a acompañar a los actores locales y a reforzar sus competencias para movilizar a las fuerzas vivas capaces de promover el desarrollo sostenible de sus territorios, añadió, subrayando que esta experiencia, la primera de su tipo en África, permitirá a los intervinientes locales dominar las herramientas y las prácticas de gestión de los proyectos de desarrollo destinados a mejorar las condiciones de vida de los ciudadanos.
Una nueva forma de gestiónEl presidente del consejo de la región de Oriental, Ali Belhaj, subrayó que el objetivo de este encuentro, que reúne a una pléyade de expertos y presidentes de colectividades locales, es poner en pie este programa que tiende a iniciar una nueva forma de gestión basada en el diálogo y la asociación entre los intervinientes locales con el objetivo de instaurar una gestión óptima de la cosa local.

