La célebre plaza que encarna la ciudad ocre acaba de someterse a un cambio de imagen que no pasa desapercibido. Algo para seducir aún más a los adeptos del patrimonio oral e inmaterial.
La emblemática plaza de Jamaâ El-Fna, corazón palpitante de Marrakech y célebre explanada reputada por su efervescencia diaria y sus múltiples espectáculos espontáneos, acaba de renovar su aspecto para conmemorar con fasto el decimocuarto aniversario de su proclamación como Obra Maestra del Patrimonio Oral e Inmaterial de la Humanidad por la Unesco, así como para seducir aún más y ampliar el círculo de sus «amantes». En efecto, como una bella joven que prepara su fastuosa boda, esta plaza mítica de una belleza discreta acaba de dotarse de nuevas estructuras con la perspectiva de asegurar más confort y bienestar a sus visitantes. Estas instalaciones forman parte de un proyecto de reordenación de este alto lugar cultural llevado a cabo conjuntamente por el Consejo de la ciudad y la wilaya. Es así como 63 puestos de restauración han sido completamente renovados.
El nuevo mobiliario incluye mesas más espaciosas, asientos más cómodos, lavabos y otras dependencias destinadas a mejorar las condiciones de higiene. Contactado por el periódico «Le Matin», el presidente de la Asociación de restauradores de Jamaâ El-Fna, M’Barek Bemdich, hizo saber que la operación de renovación fue asumida íntegramente por los propietarios de los puestos, que desembolsaron la suma de 35.000 DH cada uno, y que otras dependencias verán la luz próximamente con la financiación, esta vez, del Consejo de la ciudad y de la wilaya. Esta operación de reestructuración ha aportado un lote de novedades, entre ellas la instauración de un modelo unificado de restaurantes que ahora son fijos. «Anteriormente, los propietarios de los puestos perdían muchísimo tiempo y dinero para recoger el puesto y las cocinas cada noche», se alegró M’Barek Bemdich. Para celebrar el evento como se debe y dar más brillo a la ceremonia de inauguración de estas estructuras, varias personalidades se desplazaron, entre ellas el wali de la región Marrakech-Tensift-Al Haouz, Abdeslam Bikrate, y la alcaldesa, Fatima-Ezzahra El Mansouri.

