Mientras los negociadores marroquÃes y del Polisario se reunÃan en Manhasset para la 9ª ronda de negociaciones informales y los jóvenes de los campamentos de Tinduf sufrÃan el terror de las milicias del Polisario, la ciudad de El Aaiún vivÃa un ballet diplomático sin precedentes. Jamás el hotel Parador habÃa recibido tantos visitantes extranjeros en tan poco tiempo. En efecto, emisarios de las representaciones diplomáticas estadounidense, británica y francesa en Rabat se sucedieron en El Aaiún.
Uno de estos emisarios, al que encontramos fortuitamente, nos indicó que él y sus homólogos estaban allà para conocer la situación de los habitantes de esta hermosa ciudad y el grado de respeto de los derechos humanos por parte de las autoridades.
Los emisarios occidentales, que se reunieron con varias personas pertenecientes a diferentes categorÃas de la sociedad local, nos confirmó nuestro interlocutor, no registraron ninguna traba a las libertades. La gente se dedica a sus ocupaciones con total tranquilidad.
Cabe señalar que los diplomáticos occidentales se reunieron con los representantes locales, miembros del Consejo Nacional de Derechos Humanos y varios responsables de asociaciones que les hicieron partÃcipes de sus preocupaciones sobre la situación deplorable de los derechos humanos en los campamentos de Tinduf.
Los actores asociativos indicaron a sus interlocutores locales que, desde el último congreso del Polisario celebrado en diciembre, esta situación no ha dejado de deteriorarse debido a la reelección del mismo equipo al frente del movimiento separatista. Pero que este deterioro alcanzó su paroxismo desde el nombramiento al frente del pseudo-parlamento de Khattri Addouh, quien aseguraba la presidencia interina desde la desaparición de Mahfoud Ali Beiba. Los jóvenes, que multiplican las marchas de protesta, denuncian la irregularidad de este nombramiento que, dicen, contradice la ley que estipula que el responsable de esta entidad debe ser uno de los elegidos, por tanto, perteneciente a la institución. Sin embargo, este no es el caso de Khattri, que fue paracaidista impuesto por Abdelaziz y el DRS, claman los jóvenes rebeldes.
Entre los representantes de la sociedad civil que se reunieron con los emisarios occidentales, algunos advirtieron contra el apoyo brindado por el Polisario a la nebulosa de Al Qaeda, a través de la venta de armas, subrayando al mismo tiempo el peligro que representan los tráficos de todo tipo practicados o facilitados por los dirigentes del Polisario y sus secuaces.
Citando el tráfico de seres humanos, uno de los intervinientes pidió a los emisarios que visitaran ciertos barrios de la ciudad para darse cuenta de la presencia, en gran número, de subsaharianos. En efecto, las diferentes ciudades de las provincias saharauis conocen desde hace algún tiempo una afluencia masiva de ciudadanos de paÃses africanos, senegaleses en su mayorÃa. Estas poblaciones venidas del sur viven, esencialmente, del pequeño comercio y de la mendicidad. Aparentemente, al menos, ya que algunos medios locales los acusan de tráfico de drogas y de charlatanerÃa. Es el caso de este senegalés que despojó, en Tan Tan, a varios habitantes de más de 1.400.000 DH que le habrÃan entregado bajo el pretexto de que era capaz de detectar tesoros escondidos. Mal les pesó, ya que este charlatán hizo las maletas y se volatilizó en la naturaleza.
Según este interviniente, estos subsaharianos habrÃan entrado en Marruecos con la complicidad de traficantes a sueldo del Polisario.
Noticias 16 Mar 2012 3 min de lectura
Importante ballet diplomático

