Los Talleres industriales cherifianos de Kénitra (Aic) del grupo Delta holding y la Confederación Democrática del Trabajo (CDT) parecen llegar al punto de ruptura, con la amenaza del consejo de administración del grupo de "deslocalizar o, en su caso, abandonar" las actividades de sus diferentes sociedades de Kénitra, lo que corre el riesgo de dejar en la calle a más de un millar de cuadros, técnicos y obreros. Los responsables de los talleres se niegan a ceder a las exigencias de la CDT que pide "la reintegración de varios de sus militantes, expulsados", según ella, en reacción a la constitución de una oficina sindical local que pedía "la conformidad del contrato de contratación con las disposiciones del código de trabajo y la titularización de los obreros que cumplen las condiciones reglamentarias". Los responsables de la empresa replican que uno de los asalariados fue despedido por "faltas graves" y que los contratos de los otros asalariados habían llegado a su expiración. En un comunicado publicado al término de esta reunión, en el sitio de Internet del holding, el Consejo indica haber tomado nota de la ejecución, por la fuerza pública, de las sentencias de evacuación de las instalaciones tras varias semanas de ocupación por los huelguistas. Pero, afirma, esta acción no permitió la "continuación normal" de las actividades del grupo, porque, se queja, los dirigentes y el personal son "constantemente amenazados e impedidos de unirse a sus puestos de trabajo" y las mismas personas evacuadas "continúan bloqueando, desde el exterior, los accesos a las fábricas". Al término de una reunión del Consejo de administración de Delta Holding, el 11 de junio, el Consejo indica haber tomado nota de la ejecución, por la fuerza pública, de las sentencias de evacuación de las instalaciones tras varias semanas de ocupación por los huelguistas. Pero, afirma en un comunicado, esta acción no permitió la continuación normal de las actividades del grupo.
Las advertencias de la AIC
El Consejo ha recomendado a las instancias decisorias de sus filiales AIC, AIC-Metalurgia y Galvacier en Kénitra "estudiar las posibilidades de preservar las inversiones del grupo mediante una posible deslocalización o, en su caso, el abandono de las actividades de las diferentes sociedades del grupo instaladas en el sitio de Kénitra".
Por su parte, cerca de 250 empleados de uno de los tres talleres, temiendo por sus empleos, han enviado cartas a las autoridades locales solicitando su intervención para garantizar "la libertad de trabajo" y permitirles acceder "sin acosos" a su lugar de trabajo.

