Los efectos de la helada se hacen sentir seriamente en ciertas regiones del Reino, como la del Gharb. La Asociación de Productores de Plátanos de Marruecos, reunida recientemente en Kenitra, ha pedido así al Estado que tome medidas de apoyo y acompañamiento consecuentes en beneficio de los productores damnificados. Según la asociación, el frío ha afectado duramente el cultivo del plátano en esta zona, causando daños que ha estimado en más del 85% para las plantaciones adultas en producción y pérdidas financieras directas del orden de 210.000 DH por hectárea. La helada, precisa la asociación, ha afectado también al potencial de producción de las jóvenes plantaciones en una proporción de más del 60%, lo que compromete el rendimiento de la próxima campaña.
Los daños de las bajas temperaturas vienen a añadirse a las pérdidas causadas por los vientos violentos que ha conocido la región del Gharb, lo que podría empujar a varios productores a abandonar el sector en ausencia de medidas de apoyo, añadió además el grupo de los bananeros. Según las cifras proporcionadas por la asociación, cerca de 2.200 ha están plantadas de plátanos en la región del Gharb y 750 ha en Chtouka, en la región de Doukkala-Abda. El presidente de esta asociación, Mohamed Yahi, insistió en una mejor reorganización de la asociación sobre bases modernas y en la necesidad de reforzar y renovar sus estructuras, a fin de poder defender eficazmente los intereses de sus miembros, especialmente en materia de comercialización de su producción. Los productores de plátanos se sienten perjudicados a causa de los precios practicados por los intermediarios que compran el kg de plátanos entre 4 y 4,5 DH y lo venden en el mercado al doble y a veces incluso al triple del precio.
La reunión a la que también asistieron los presidentes de las antenas de la asociación en las regiones del Gharb y de Doukkala, también planteó la posibilidad de la adhesión a su asociación de productores de otras frutas como el aguacate, que también sufrió daños a causa de la helada.
El banano es una planta de clima tropical húmedo, que aprecia una higrometría elevada y un buen soleamiento, pero teme los vientos y las variaciones bruscas de temperatura.
En caso de muy baja humedad, se puede remediar regando o utilizando nebulización bajo invernadero. Duraciones de insolación de 1.900 a 2.300 horas por ciclo son exigidas por la planta. El sistema radicular es bastante superficial. La planta exige también un suelo profundo, fértil y ligero.
Los suelos arcillosos no convienen mucho a este cultivo, sobre todo cuando están mal drenados. El banano puede tolerar el agua de riego de una calidad que va hasta 350 mg de cloruros por litro y hasta 1,5 g de sales por litro. Tasas elevadas de salinidad tienen como efecto el retraso de la floración y la disminución del rendimiento.
MAP.

