En condiciones normales, los turistas marroquÃes y extranjeros habrÃan sido molestados por el viento estival que es la excepción en Essaouira; la mayorÃa de ellos acortan sus estancias, mientras que otros eligen desafiar el frescor del clima y la fuerza de los vientos.
Esta temporada, y desde hace ya dos años, esta especificidad desventajosa para algunos se ha convertido en una ventaja para todos; los marroquÃes son unánimes sobre el carácter suave del clima de Essaouira durante el mes del ayuno. Comparada con Marrakech o incluso Safi, Essaouira es el mejor destino para los turistas marroquÃes que huyen del calor tórrido que azota las diferentes regiones del Reino durante este Ramadán.
La ciudad tiene aún un producto turÃstico que proponer y ofrecer a sus visitantes, sobre todo marroquÃes: su frescor estival, que hace que el ejercicio religioso del ayuno sea menos penoso en comparación con las ciudades vecinas donde la temperatura supera los 50°.
"Comparada con Marrakech, puedo decir que Essaouira es un paraÃso ramadanesco. El calor es infernal en la ciudad ocre, mucha gente tuvo que romper su ayuno por falta de resistencia; uno tiene sed todo el tiempo hasta el punto de que solo se piensa en comer raramente por la noche. En Essaouira, las cosas son tan diferentes, ¡el clima es más que clemente!", declaró un visitante llegado de Marrakech.
La mayorÃa de los turistas marroquÃes provienen de Marrakech, Beni Mellal, Khouribga o Kelaat Seraghna, zonas más que ardientes este verano. Familias enteras que se desplazaron con todo lo necesario para pasar el mes del ayuno lejos de sus casas, en apartamentos reservados con antelación con precios que varÃan según la calidad del producto.
"Alquilé un apartamento durante todo el mes de Ramadán por 200 dirhams la noche. Sé que esto me costará 6000 dirhams por todo el periodo, pero aun asà encuentro el precio incomparable con lo que tuve que soportar durante el Ramadán pasado en Marrakech", nos confió un padre de familia, originario de Marrakech.
Este último puede considerarse afortunado en comparación con otros que pagaron más caro, o que están desanimados por los precios exorbitantes que les imponen propietarios e intermediarios codiciosos.
"Es una locura lo que nos piden como precio por locales modestamente equipados. Todos sabemos que la temporada de turismo interno no está en su pico debido al Ramadán. Prefiero volver a mi casa antes que dejarme engañar por gente poco razonable", se indigna un visitante llegado de Beni Mellal.
Essaouira en Ramadán es aún más tranquila, de dÃa como de noche. Nada que ver con las noches agitadas de Marrakech o Casablanca. Un verdadero momento de piedad, de paz y de recogimiento en una ciudad bañada de frescor.
Noticias 15 Aug 2012 3 min de lectura
El Ramadán y el frescor impulsan la temporada turÃstica

