Asistimos actualmente a una destrucción despiadada de nuestro patrimonio urbanístico heredado de un pasado no muy lejano. El jardín Abdelkrim El Khatabi, ex-Gallieni, adornado con amplias vasijas de mármol blanco de Carrara venidas de Europa, encargadas por el sultán Moulay Abdelaziz para la residencia de Marrakech, y que no se pueden desplazar por falta de medios de transporte suficientes. Abandonadas, vandalizadas… estas vasijas han perdido su aura de antaño, símbolos de un pasado fastuoso. Han caído en la espiral de la decadencia, víctimas de malos designios o más bien de la mala voluntad de los responsables que no han buscado preservar estos objetos de valor inestimable. ¿Se ha dejado que estas vasijas caigan en ruina para borrar una parte de la historia de la ciudad? El valor histórico, arquitectónico y patrimonial de estas vasijas, testigos de una parte de la historia, impone hoy conservarlas y mantenerlas celosamente, al igual que las otras ciudades del Reino que han preservado tan bien sus monumentos, manteniéndolos a maravilla. Pero la humedad y las inclemencias del tiempo, además de la falta de mantenimiento, han terminado por vencer a estas vasijas que se han degradado totalmente para no convertirse más que en un montón de ruinas. Después de haber sido vandalizadas. Hoy, solo queda una pieza intacta. ¿No son estas riquezas culturales el reflejo de nuestro pasado? ¿Perder este patrimonio no es una pérdida de una parte de nosotros mismos?
Noticias 24 Aug 2014 2 min de lectura
Actos de vandalismo

