Según varios historiadores, Sidi Bouzid no serÃa otro que Poseidón. En la mitologÃa griega, es el dios de los mares y los océanos en furia, portador de muertes y responsable de los terremotos.
Para obtener su bendición, los marinos construÃan antaño templos donde se le hacÃan ofrendas. Siglos más tarde, y por un azar cuyos secretos solo la lingüÃstica puede descodificar, estos templos tomaron el nombre de Sidi Bouzid.
Desde Sidi Bouzid en Túnez, donde el joven Bouâzizi se inmoló el 17 de diciembre de 2010, hasta Sidi Bouzid en Marruecos y más precisamente en el Douar Bahhara, que lo colinda, otro joven, Y.N., se inmoló el 27 de diciembre de 2011. El enfoque es bastante sorprendente, la distancia entre los dos Sidi Bouzid es significativa, pero la brecha social entre las dos vÃctimas es insignificante, asà como los motivos que están detrás de este acto en un momento de desesperación.
En efecto, Y.N., como todos sus vecinos y pueblos cercanos, decidió seguir la ola de las construcciones ilegales ya que la ocasión es propicia, cerrando con ladrillos una parcela familiar de 80 m2; sus medios no le permiten hacer más. Quizás en el futuro pueda terminar lo que comenzó dentro de este recinto, cuando representantes de la autoridad del 6.º distrito de El Jadida se presentaron para impedirle terminar su empresa sin licencia de construcción. Según testigos, fue agredido verbalmente e incluso fÃsicamente. Ofendido, vació el depósito de su moto y vertió gasolina sobre su cuerpo. Se inmoló, pero fue salvado por un ciudadano en el último minuto. Actualmente está hospitalizado en la policlÃnica de la ciudad y recibe cuidados intensivos por quemaduras de tercer grado.
Este incidente ocurre 26 dÃas después de la intervención fallida de las autoridades por el mismo motivo no lejos, en el douar Lamnadla. Su retirada fue percibida por los habitantes como luz verde, alentando asà las construcciones anárquicas. Actualmente, todos los douars limÃtrofes de El Jadida, sin excepción alguna, están construyendo en la ilegalidad: adición de plantas y muros de cierre, construcción de nuevas viviendas y locales comerciales, parcelaciones anárquicas de terrenos y venta de estos terrenos de 1500 a 2500 dh/m2. La legalización de las escrituras de venta se hace en Casablanca a 4000 por escritura según un testigo, sobre todo después de las sanciones tomadas contra ciertos funcionarios en Azemmour, donde habitualmente se establecen estos documentos. Otros más astutos establecen sus contratos de venta en papel simple pero en presencia de 4 testigos que, obviamente, se intercambian los roles. Aprovechando esta situación, han surgido nuevos promotores inmobiliarios informales o anárquicos. Este negocio funciona bien.
En cuanto al suelo, las construcciones se efectúan en terrenos ajenos, sin respeto ni por las propiedades privadas o del Estado, ni por las vÃas cuya estrechez bloquea inevitablemente el paso. Las construcciones se hacen también sobre las tuberÃas de saneamiento y sobre las arquetas de alcantarillado, incluso cerca de la carretera nacional N°1 cerca del douar Tikni.
En el origen de esta situación, las regulaciones fiscales y urbanÃsticas que ganarÃan en volverse más flexibles y favorables a los desfavorecidos.
En lugar de ser una agencia urbana ciudadana que escucha a los contribuyentes, la de El Jadida echa leña al fuego prohibiendo a los ciudadanos acceder sin cita previa. Esta agencia, cuya misión es desbloquear todo lo que se pueda, hace todo lo contrario.
A tÃtulo de ejemplo, la superficie requerida para tener una licencia de construcción en el medio rural es de 10.000 m2. Un proyecto de 9960 m2 será rechazado por no conformidad, mientras que en Khmiss M’Touh, feudo de un parlamentario, la agencia entrega dictámenes favorables para 1000 m2. En cuanto a los proyectos de reestructuración, simplemente no figuran en la agenda de esta agencia.
Noticias 30 Dec 2011 4 min de lectura
Las construcciones informales causan una nueva vÃctima en El Jadida: La maldición de Sidi Bouzid

