No hay peor sordo que el que no quiere oÃr. Ya hablamos de este aparcamiento de Azrou confinado al... desempleo en nuestras columnas el 12 de septiembre, pero no ha pasado nada desde entonces. Sigue cerrado al público por razones que la razón ignora.
Mientras tanto, las multas siguen cayendo sobre la cabeza de los pobres automovilistas, habitantes de la ciudad o de paso, dado el flagrante déficit de plazas para aparcar fuera de los 3 pequeños y demasiado estrechos aparcamientos, a menudo abusivamente de pago. Triste ejemplo: la barra de pan a 1,20 DH puede costarle la bagatela de 301,20 DH si no tiene cuidado. No es una broma, es verificable.
Debemos esto, por supuesto, a un consejo municipal que ha apostado por el estacionamiento prohibido o el estacionamiento de pago (aún habrÃa que saber a quién beneficia), con extrañas excepciones que merecen por sà solas un artÃculo aparte.
Pero, ¿por qué este aparcamiento frente a la roca de Azrou está cerrado desde hace casi un año cuando está terminado?
¿Por qué no se pone a disposición de los ciudadanos mientras se espera el destino que se le quiera reservar?
Es cierto que no es la generosidad lo que asfixia a los miembros del consejo municipal de Azrou. Es más bien una falta de tacto y diplomacia flagrantes hacia todos aquellos que les permitieron estar donde están.
Es cierto, después de todo, ¡que solo tenemos los representantes que nos merecemos!
Las próximas elecciones están cerca. Ciudadanos de Azrou, ¡no tengan mala memoria!
Dicho esto, hay algo más grave: este consejo municipal empuja a los automovilistas a infringir las reglas del Código de Circulación, porque en uno de los pocos lugares donde se autoriza el estacionamiento gratuito frente a Maroc Télécom hacia la subida al instituto Tarik, si toma esta arteria, está obligado a invadir la lÃnea amarilla porque no tiene otra opción.
Hay cientos y cientos de automovilistas que la cruzan alegremente todos los dÃas.
Los agentes sancionadores que actúan en cuanto al estacionamiento prohibido harÃan mejor en centrarse en este rincón; es un verdadero premio gordo para el cobro de multas y una hecatombe para los desafortunados automovilistas en multas y puntos del carné gracias a la complacencia de nuestros queridos representantes.
¿Cabe esperar que las peticiones y otros artÃculos terminen por hacer entrar en razón a quien corresponda?
Todos los ciudadanos de Azrou que ya no pueden más con este desgobierno tienen el insigne honor de esperar con impaciencia una visita real que, no nos cabe duda, será salvadora a más de un nivel.
Noticias 02 Jan 2012 3 min de lectura
Cuando la indiferencia y la incompetencia van de la mano en Azrou: Un aparcamiento desesperadamente averiado

