La Federación Nacional de Organismos Profesionales de la Pesca Costera en Marruecos (FNPPAM) organizó recientemente en Agadir un encuentro para enumerar las disfunciones que perturban su actividad y obstaculizan el desarrollo de este sector. Los participantes en los trabajos de esta conferencia denunciaron las medidas calificadas de «severas, incluso abusivas» tomadas por las autoridades respecto a ciertos barcos sardineros operativos en el nivel de Dakhla, por no recurrir a la pesca selectiva y también por el uso de redes de cerco. Los propietarios de estos sardineros son acusados de abuso y sobreexplotación de los recursos pesqueros de los que rebosa esta zona, especialmente la corvina, una de las especies migratorias cuya captura debería estar permitida, pero que, sin embargo, está prohibida por una decisión del ministerio de tutela que, según los profesionales, desviste a un santo para vestir a otro: solo los palangreros que operan en el puerto de Dakhla se benefician de este derecho.
Los profesionales recordaron que han solicitado en repetidas ocasiones al ministerio de tutela la integración de esta especie en la lista de especies adicionales y la determinación de cuotas, de modo que se instaure un modo de pesca equitativo que favorezca el desarrollo de todas las ramas: artesanal, costera o de alta mar. Los participantes también pusieron el acento en las consecuencias inherentes a la puesta en marcha de la estrategia Halieutis. «La Federación siempre ha puesto en evidencia las disfunciones que sufre este sector y que obstaculizan la puesta en marcha de esta ambiciosa estrategia», se subrayó, señalando con el dedo «la ausencia de toda aproximación constructiva, la ausencia de diálogo y de sinergia entre los profesionales del sector y los dispositivos del Estado, la falta de equipamiento, la rigidez de los textos legales que regulan el sector y la extravagancia del régimen fiscal».

